UA-59380545-1 TRAILRUNNING-DE MADRID A LA META: Carrera por Montaña

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jueves, 12 de noviembre de 2015

UN FINAL DE TEMPORADA DE TRAILRUNNING QUE NI SOÑADO: EXPERIENCIA PERSONAL DESAFIO ROBLEDILO

En el post de la semana pasada os contaba cómo había sido la organización delevento Desafío Robledillo por Arelgo Sports que se celebró el 1 de noviembre en Robledillo de la Jara.


Como os comentaba en la entrada, Noviembre puede ser para muchos el inicio de la temporada, concretamente de la temporada de Otoño, y Desafio Robledillo una gran carrera para empezar a tomar sensaciones. 

Sin embargo, en mi caso, puede decirse que fue la carrera con la que he finalizado la temporada 2015. Temporada esta que ha sido bastante larga y en la que tengo la sensación que he participado en más carreras de las que debería, pero… 

Sarna con gusto…

En esta ocasión tuve la oportunidad de participar en Desafío Robledillo en la modalidad Advance: una carrera de Trailrunning de  23 Kilómetros y unos 1.000 metros positivos.

En cuanto a mi experiencia personal, la verdad es que ese fin de semana había sido, como dirían algunos “toledano”. No habíamos parado, de arriba para abajo, historias de curro, de familia, historias de pareja, malos entendidos, mudanza, pasta… De esas ocasiones en las que tienes la cabeza a todo menos a lo que más te gusta en este mundo: Correr.



Cuando me desperté el domingo 1 de noviembre, lo último que quería era competir. Solo quería correr para desestresarme, para ponerme de buena onda y que me sacara la sonrisa.

Así, de esta guisa, me monte en el Smart y ya en la Autopista de Burgos, empieza a mejorar la cosa, me pita un coche que me adelanta, es Edu, con el que empecé a correr por montaña.

Mola no estar sola como loca mala en las carreras. Aunque conozca a mucha gente, al final esta guay salir con un compañero de batalla.

Fuimos a la recogida de dorsales y en un momento teníamos cada uno el nuestro. Mereció la pena el madrugón, porque no tuve ningún estrés por falta de tiempo prepararme bien antes de la carrera.

Con el dorsal y la bolsa del corredor (lo bien que me ha venido ese monederito por favor) ya en mano nos fuimos al coche (aparcado en el parking facilitado por el Ayuntamiento a la organización) a vestirnos  “súper héroes modo trailrunner”.



Yo, desde luego, bien conjuntadita, que no correré un “huevo” pero eso sí, “antes muerta que sencilla”. Con el  pantalón de Salomon y la camiseta de la misma marca de mi tiendita favorita de GR10 trail  que me pille el viernes anterior. Lo que voy a echar de menos teneros a la vuelta de la esquina... Menos mal que tendré todo a mi disposición en la tienda online.



No hacía demasiado malo y parecía que no iba a llover así que “de corto” (pantalón corto y camiseta manga corta), perneras, cortavientos y los manguitos. Con gafas de sol porque me podía molestar el posible viento y el resol que saliera. 

En el recorrido hay suficientes avituallamientos así que me llevo únicamente el bidón de agua y un gel. Todo cabe en el cinturón  Archmax que llevo (lo más cómodo del mundo: súper recomendación).

Ya preparada, caliento un poco y me voy a buscar a Edu a su coche y de allí a la salida. Edu y yo comentábamos que no teníamos muchas ganas de correr así que lo “íbamos a disfrutar” (ya, ya., a disfrutar).

Nos ponemos al final de la cola. Cuando dieron la salida, comenzamos con un trote en subida bastante perezoso.

El recorrido salía del pueblo por una calle que enseguida desembocaba en una sendita de subida que se estrechaba y ya empezábamos con los primeros parones. En esos momentos me empiezo a calentar y quiero pasar a los que tengo delante. 

A trompicones (adelanto, me freno con los siguientes corredores que volvían a caminar y vuelvo a adelantar) llegamos al primer avituallamiento. Allí ya había perdido a Edu. No paro, sigo y me encuentro con camnino tipo pista en subida. No estoy para correr en subida… Me cuesta mucho. Aun así voy a adelantando a corredores aunque también me adelantan a mi (Anita Fuller y Mina que me dieron en esa ocasión  un buen ejemplo de grandes subidoras).

Es en el descenso donde yo aprovecho a adelantar. Ahora bajo mucho mejor de lo que lo hacía antes y además, en carrera, pierdo el respeto que normalmente tengo a las bajadas en los entrenamientos y me lanzo. Así, en esta  bajada, paso a Anita y a Mina.

Delante tengo a Silvia Robles. No tengo ni idea de cómo iba y la verdad es que no me importaba. Solo pensaba en acabar en plan: “sufro en las subidas y me lanzo en las bajadas”. 

Cuando voy acercándome al lado de Silvia pensé en que si llevábamos más o menos el mismo ritmo molaría ir juntas. Pero cuando estoy a su altura me entero de que ella va a la larga. Entonces sigo y me pregunta que cómo voy. Y yo le digo la verdad, cómo me sentía en ese momento. “Mal”. Ella me contesta: “No vas nada mal, estas segunda o tercera”.

¿Cómooooo? 

Eso sí que no me lo esperaba yo… y en ese momento empieza a cambiar la cosa… El efecto dorsal, competición y posibilidad de cajón hace de las suyas y yo cambio el  chip.

Si aún estamos en la subida y voy tercera o incluso segunda hay que aprovechar y apretar. Dejar de penar y el el modo entrenamiento para ponerse las pilas (hay que ver lo que nos mola subirnos a uno de esos cajones, madre mía).


En la última parte de la subida me vuelve a pasar Mina (aun no sabía en qué puesto iba realmente). A Anita le había perdido la pista.

En el punto más alto de la carrera escucho un “¡corre coño!”. Es el genial Raúl Quintanilla que me carga de energía.

Estamos en el penúltimo avituallamiento antes de comenzar una interminable pista de bajada hasta la meta. Allí Raúl me confirma que voy tercera y yo me pregunto ¿y Mina? Pues es que Mina se va a la de 35 kilómetros. Anda, mira, si no voy a tener que apretar tanto ahora en la bajada al no tenerla tan cerca.

Ahora me esperaban unos cuantos kilómetros de pista en bajada hasta llegar a la Meta.

Desde que comencé a entrenar con Depa, uno de mis nuevos puntos fuertes es que he empezado a ganar algo de velocidad en carrera por lo que el recorrido que me faltaba me beneficiaba.

Me lancé. Pero aguantar una bajada así, a una velocidad que no estoy a acostumbrada a llevar durante tantos kilómetros , me hizo llevar un nivel de intensidad más alto del que llevo normalmente, así que cuando la pista se metió en un falso llano picando para arriba… ufff ¡tuve que caminar!!

Menos mal que enseguida llegó el último avituallamiento a algo más de 3 kilómetros de la meta. Allí me encontré con Silvia otra vez que había decidido no seguir con su carrera. Y me dice que tengo a la segunda delante, que vaya a por ella.

Sigo y veo a la segunda.
Aprieto.

¿Seré capaz de aguantar la presión de ir delante y que no me pase? 
Desde luego lo tenía que intentar.

Cuando me puse a su altura, guardando mucho respeto, le dije que la pasaba para que ella me pasara ahora, que yo iba muerta, Pero me dice que va rota, que no me va a poder pasar. Y parece que era cierto.

En otra ocasión, concretamente en la DragonTrail también de Arelgo Sports, cuando yendo la segunda toda la carrera pude adelantar a la primera a falta de un par de kilómetros, no lo hice. Entramos de la mano. 

Sin embargo, en esta ocasión, viendo lo que había tenido que luchar por adelantar desde el principio, sí adelanté. Me salió un gen de competición… del cual, me alegré por lo que contaré al final de mi crónica. 

En el último sendero conseguí adelantar al chico que tenía delante y ya en la última parte, entrando por el pueblo, con el subidón llegué a la meta con el gran sabor de haber quedado segunda de la clasificación absoluta femenina y primera de mi categoría (Senior).


23,5 kilómetros, 1000 metros positivos en 2 horas 36 minutos.


Poco tiempo después entró la tercera clasificada:

¡¡La gran Anita Fuller!!!


Menuda remontada hizo quedando finalmente tercera de la general y segunda de su categoría. Y yo que le había perdido la pista… Imaginaos que me llego a esperar con la segunda, nos hubiera arrasado. Es por eso que en esta ocasión creo que hice muy bien en no quedarme esperando a la que iba delante, aunque solo quedaran 3 kilómetros.

Pues bien, tras un comienzo de pena… he de decir que ha sido una de mis grandes carreras. Yendo de menos a más. Sin haber preparado absolutamente nada, sin saber muy bien qué era lo que me esperaba, ni del recorrido ni de su tecnicidad, ni de mis "rivales", etc.

 Con esto vuelvo a corroborar que me gusta competir y que cuando me pongo objetivos soy incapaz de no prepararlos. Sin embargo, cuanto menos preparo algo mejor me sale la carrera.

¿Será cuestión de que me autopresiono y que yo con presión funciono peor?

Pues creo que la respuesta vendrá en la próxima temporada.

Eso sí, no he podido tener mejor final de temporada que esta:





Segunda Absoluta Femenina, Primera Senior de una de las carreras más chulas y mejor organizadas de la Comunidad de Madrid.













¡Gracias Arelgo! ¡Espero repetir!






La celebración en la mejor compañía con una cerve en el bar del pueblo.

¡Gracias Carlos!





Felicitar al resto de ganadores y a todos los participantes de las distintas carreras. Estoy segura que la gran mayoría disfrutaron tanto como yo.

 Por último, que no menos importante, sino más bien todo lo contrario, un millón de gracias a todos los que hicisteis posible un gran evento en Robledillo de la Jara, especialmente a los voluntarios.

Y ahora, tras esta despedida provisional de las carreras por montaña en Madrid, habrá que empezar a hacer un nuevo calendario para el 2016... Y la verdad es que ... en esta ocasión... 

¡No se ni por donde empezar!
 ¿Alguna recomendación? 
¿Carreras chulas de montaña por Andalucía?

#SIQUIERESPUEDESLLEGARHASTAELCIELO

FIRMADO

#UNATRAILRUNNERENPARO

miércoles, 18 de febrero de 2015

LÁGRIMAS Y SONRISAS EN LA PATONES XTREM 2015. LA CARRERA DE LOS DETALLES: PENSADA POR Y PARA EL CORREDOR

EXPERIENCIA PERSONAL

Madre mia, ¡¡pero que dura es la convivencia y lo que cuesta que nos adaptemos los unos a los otros!!

En mi pasada entrada (Afrontando la vida como un Ultratrail) os comentaba que una de mis conclusiones sobre la vida adulta es que es se puede caracterizar por ser de movimiento pendular.  Añado que, además, es cíclica.

Exacto, cuando te pasan cosas buenas pasan todas a la vez y las malas pues también. Los momentos neutros son relativamente pocos. Así pues, unos momentos estaremos con el péndulo en un lado (lo bueno) y otros en el contrario (lo malo) y así… una y otra vez… 

Pues así estoy últimamente yo que se junta todo lo malo y este fin de semana el remate fue con una discusión ( y de las gordas) con ese desastre que tengo al lado.

Esta discusión (que todos tenemos y a todos nos pasa y pasará un millón de veces) minó mi estado de ánimo y motivación. Di por acabada una etapa en la que había puesto muchas ganas e ilusión y ello me robo la energía. Menudo fin de semana de amor y de amistad. Yo me hubiera cargado a San Valentín.

Me pusieron guapa antes de salir
Pues con ese buen rollito, llegó el domingo.
Sin el coche aún , tenía que contar con los amigos para acudir a esta carrera y gracias a un  ángel y que ademas era el médico de la carrera, Pilar Perez Ferrer, que vino por mí y me cuido y aguantó, llegamos al pueblo de Patones en un día que amanecía lluvioso y nublado. Era como si la mañana se hubiera aliado con mi estado de animo: triste.

Recogida de dorsales (bonito número el 9). Durante todo ese proceso, momentos en los que acostumbro estar eufórica y pizpireta, saludando a todos mis compañeros, a los amigos, compartiendo nervios e impresiones, el domingo pasado  yo solo quería desaparecer. Cero ganas de correr. Solo quería convertirme en bicho bola y rodar hasta meterme en un agujero.

Pero, todos los que corremos tenemos algo claro: la mejor forma de canalizar una angustia y de pasar de un estado de tristeza a que se te ponga una sonrisa en la cara es con el simple movimiento. ¿acaso cuando tenemos un mal dia no nos econtramos mejor después de un entrenamiento?

Pues con ese cántico en mi mente (al acabar de correr iba a estar mejor), con unos rayos de sol que comenzaban a asomar y gracias a los ánimos de algunos a los que les confesé (lagrimeando) qué era lo que realmente me pasaba (el corazón que se rompe de vez en cuando), pasé el control de chip y me puse en la salida, como en la mitad del pelotón. ¿Por qué en la mitad del pelotón? Pues porque ¡se perfectamente que ese era mi lugar! Sonia Elgueta, como Directora de la carrera, mandó un correo electrónico avisando a todos los corredores de la estrechez de los senderos por dónde discurría el recorrido para así alertar, a los que fueran a hacer marca, que trataran salir en las primeras posiciones. Pues bien, estaba claro que ese no era mi lugar, por las siguientes razones:
  1. No era una carrera para competir, era una carrera para entrenar en intensidad (ese puntito de exigencia que te aporta el dorsal y el ritmo rápido de una carrera corta).
  2.  El día anterior, como parte de mi entrenamiento planificado, había hecho cuestas. Solo digo esto porque yo sabía que a las piernas les iba a costar arrancar. No es una excusa es simple planificación de temporada.
  3. No se trata de una carrera en la que yo me sienta cómoda, generalmente muestro mis mejores resultados en las carreras largas. Aunque sí estoy empezando a aprender a correr este tipo de competiciones agónicas.
  4.   La falta de motivación con la que me encontraba me hacían pensar incluso en salir desde más atrás, pero me abstuve porque había venido a correr y no a pasear.
Por eso me coloque en el lugar que, dadas mis condiciones, entendía que me correspondía sin entorpecer al resto.

3, 2, 1: Salida: ¡¡Menudos ritmos!! Así es como uno deja de pensar en sus problemas, se le pone la mente en blanco y lo único que siente son una piernas pesadas y un corazón que se sale por la boca. No obstante, ya en el primer tramo comienzan los tapones.

Poco a poco, con el paso de los km y de las subiditas me voy posicionando en un lugar que me permitía llevar un trote-carrera más o menos continuo.

Así hasta llegar al cortafuegos. Tan en nublada tenía la mente que ni lo vi asomar. Simplemente me lo encontré: el muro, esa subida me iba a dejar relajadita como la seda. En la cima del muro, avituallamiento de agüita y a seguir.

Una bajada de pizarra húmeda:  en ese momento es cuando me empiezo a fijar en el paisaje: verdes, marrones y negros son los colores que predominan, ambiente húmedo, agua y barro, montes, valles y veredas un auténtico espectáculo salpicado por el sol que nos acompañó en la mayoría del recorrido. Cada vez me sentía más cómoda, cada vez más relajada, trotaba, corría y saltaba (y si, también caminaba las pendientes pronunciadas).

Llegue al último de los avituallamientos, despues un repecho y ya tocaba volver a volar en la bajada final.

Como comentaba con Belén (ganadora del TP 90 2014) en la llegada, el objetivo era bajar de las dos horas dadas las condiciones en las que me encontraba y así lo hice. Puesto 342 de la General, la 16 de las chicas. Los 15 km y 800 metros positivos en 1:52:49:


En la llegada a la meta, ya me había cambiado la cara y el gesto: si, si, otra vez el cielo, ¡que le vamos a hacer! Ya se me había dado otra vez la vuelta al día (al menos durante la mañana) y a mucho mejor.

Este es un ejemplo más de como el correr (o la actividad física en general) y el aire libre  y apoyarte en amigos son la mejor medicina para un estado de ánimo bajo (mucho más barato que el alcohol o el prozac). Aquellos que me dejasteis chuparos un poco de energía, prometo devolverla para que así nos retroalimentemos todos de ella (Gracias a Jorge, Raúl, Carlos, Belen, Rodri, Mariam, Rocio y especialmente a Pilar y David).

Organización y el desarrollo de la prueba:

Antes de meterme a fondo con este punto, quisiera llamar la atencion de todos los corredores, para tratar de explicarles y que entiendan un poquito, como yo lo he hecho, la insistencia por parte de la Empresa Organizadora de la Carrera (Arelgo Sports) y de su representante Sonia Elgueta sobre  participar de manera encubierta o fraudulenta en las carreras:
  1.   La organización de un evento de estas características conlleva la suscripción de un seguro de responsabilidad que se hace a cada uno de los corredores y se realiza de forma personal, de manera que si se han cedido dorsales o si no se corre con los materiales obligatorios y demás exigencias, la empresa y su representante pueden incurrir en una responsabilidad  que, a pesar de no ser de ellos, la normativa sí se la imputa y ademas puede no estar cubierta por la póliza contratada y que tengan que responder ellos con sus bienes y derechos.
  2.   En cuanto a los corredores que se acercan por allí a animar, si se meten en carrera y les ocurre algo, ese accidente no estará cubierto por el seguro contratado y la doctrina, los tribunales de justicia y  las normas, en caso de haber denuncia o atestado policial, imputan ese accidente (aunque no tenga nada que ver) al que se puede considerar culpable: la organización de la carrera o evento, por entender que no fue diligente en su labor de organizador y evitar ese comportamiento.
  3.  Si se cobra por los entrenamientos que se realizan por los organizadores de este tipo de actividades, no es para que estos se lucren sino que es para cubrir los costes de los seguros que cubrirán las responsabilidades en caso de accidente.
  4. Por último, y tal y como he podido informarme, y esto es para todos aquellos que sin ser organizadores de manera profesional ( los amiguetes que quedamos por simple amistad y pasar un rato divertido), debemos tener muy claro lo siguiente:

  •      Las normas, en caso de accidente, nos pueden hacer responsables negligentes de cualquier accidente que le suceda a una persona que acudió a ese entrenamiento. Es una responsabilidad basada en la confianza que se deposita en dicha persona que ha llevado la iniciativa. Injusto no, lo siguiente pero es lo que hay. Nos consideramos amigos, no obstante, el ser humano y la sociedad necesitan buscar y encontrar culpables y, tal y como dice D. Jose Maria Nasarre: "Es el amigo, pero no olvidemos que los herederos no comparten la relación de amistad que mantenían el responsable y el accidentado." 
  •      Con esto solo quiero alertar, para que estemos bien informados de lo que puede llegar a pasar. Y si esto es así  con simples amigos, imaginad lo que la responsabilidad en deportes de montaña puede hacer con un organizador de carrera. 
  •      Otra cosa que no tengo clara es si la declinación de responsabilidades que estoy viendo últimamente en los llamamientos a los entrenamientos de amigos realmente puedan  ser aceptados en cuenta por un tribunal como tales descargos de esta responsabilidad.
  •      En mi caso he decidido hablar con mi familia y allegados para que si algo me llega a ocurrir (posibilidad mas que probable) ni se les ocurra denunciar a mis amigos, especialmente a los de la montaña que si por algo se caracterizan es por la solidaridad y una actitud diligente siempre. 
Por estas, entre otras razones, es por las que se apela a la responsabilidad de cada uno de los que corremos. 

¿No es el cumplimiento de las normas, todos por igual, la esencia de la competición? 

Sí, es cierto, el monte es de todos, pero si hay una carrera en el recorrido por el que quieres entrenar, solidarízate, acude y anima, pero no metas en líos a la organización y para entrenar aléjate un poco de ese recorrido.

Y todo esto lo estoy diciendo yo que he sido de las que se han metido en las competiciones por no encontrar dorsal y ahora soy consciente de los problemas que eso puede llegar a generar.

Entrando ya en el fondo de mi visión personal de la organización de la Patones Xtrem 2015:

 Pagina web de la carrera:  Patones Xtrem 2015 Muy completa con los recorridos, perfiles y reglamento. Para destacar, la descripción tan precisa que realizan del recorrido. Te puedes imaginar cada una de las partes de la carrera. Además la info se completa en las redes sociales y con correos electrónicos a cada uno de los participantes actualizaciones y recomendaciones de última hora.

Entrega de dorsales: Muy rápido. Miras la lista de dorsales, buscas tu mesa y en cinco minutos tenía mi bolsa y mi chip.

 Bolsa del Corredor: Me ha encantado el formato que sustituye a las comunes de papel que se suelen desperdigar y romper. Es como un porta documentos  serigrafiado con el logo de la empresa y te encuentras todo de forma ordenada:  
  •   Dorsal personalizo
  •  Camiseta: además del diseño, me ha encantad que sea de algodón, para utilizar en cualquier momento. Creo que la mayoría de nosotros ya no sabemos qué hacer con la cantidad de camisetas técnicas de las que disponemos.
  •       Regalitos comestibles.
  •    Revista de Running
  •          Informaciones y publicidad.
Bolsa del corredor y contenido
Camiseta


 
  Recorrido: simplemente espectacular. Va a ser uno de mis sitios favoritos para entrenar cuando las nieves no permitan correr en la Sierra de Guadarrama ¿Pilar cuándo vamos a repetirlo? ¡Pon fecha!

   Controles de paso: 3 controles: Salida, uno sorpresa a mitad del recorrido y meta.

 Señalización del recorrido: Cada pocos metros cintas rosas que te indicaban el camino. Para mi perfecto. Sin embargo, he tenido constancia de que algunos corredores se despistaron, Parece que una parte del trazado discurría simultáneamente con una prueba de MTB. Por poner algo que mejorar en este punto, pues haber previsto esa posible confusión y poner algún voluntario que lo pudiera evitar. No obstante, nosotros los corredores, muchas veces cegados por los ritmos en competición nos despistamos, cuando debemos responsabilizarnos de fijarnos en las balizas que señalan nuestro recorrido.  Y lo dice una que vive perdiéndose en carrera.

    Avituallamiento: Dos en carrera de agua y el del  final. Este último completísimo: dulce, salado, fruta, isotónico, agua… Tal vez un poco de atasco, pero ahí estaba Raúl para darnos los adelantos con una botella de Powerade para hidratarnos cuanto antes.  En cuanto a los de carrera recomendaría dar isotónico también. aunque ya sabemos la limitación de los medios.

* Fe de Erratas: Pues me confirma la Directora de la Carrera sí que había isotónico en los avituallamientos. "Mea Culpa" no haberlos visto. Estaban en un bote en forma de polvos para administrarlos nosotros mismos. ¡Ademas había magnesio! Pues eso la carrera de los detalles: Pensada por y para el corredor.

  Animación: ambientazo, los habitantes de Patones de Arriba, voluntarios por todo el recorrido, el jamón y la bota de vino. Las sevillanas del avituallamiento… en fin… una pequeña juerga en cada paso.

  Entrega de premios: En la entrega de premios y trofeos y sorteo de regalos de patrocinadores.

   Voluntarios: ¡¡Señores!! Gracias a todos, por los ánimos, la inmediatez, las sonrisas, las palabras de ánimo, los bailes… 

Agradecer a Raúl:  ¡Que eres el mejor de todos! totalmente pendiente de dar todo lo que necesitábamos: tanto el que corre, como el familiar, como  los enanos. Porque había para todos. El día que haga yo de voluntaria y estés en carrera te pienso buscar para tratar de devolverte un poco de lo que nos diste a nosotros.  (Siento no haber estado transmitiendo buena onda, en Alto Sil prometo estar como siempre)

 Fotografías: Me está dejando alucinada la cantidad de personas que había realizando fotografías de la carrera. Hay un montón de enlaces donde podréis veros (aunque yo no me haya encontrado en muchas, casi que mejor, porque no es que fuera el día para aparecer en fotos).



Diploma de carrera: ¡Mola! 










   Ganadores: Dado a que no están publicadas las clasificaciones generales no puedo informar sobre los podium. Eso si, felicitar a Alfredo, Iru, Robert, Carlos, Mariam, Rocio... ¡son los que se que obtuvieron primeros puestos en sus categorías!

Gracias a los fotógrafos. David Castaño pedazo camiseta.

Una increíble experiencia en esta carrera.  No puedo decir nada de la próxima edición, porque según tengo entendido, salvo que cambien algunas cosas, la de 2015 ha sido la última Patones Xtrem. 

Lo que sí os  puedo decir es ¡Que ganitas de la Genaro 2015! 








En cuanto  a mi cuentito personal con el que inicie este post, pues las aguas se han calmado y la "tarada del orden" y el "dios del CAOS" han sabido encontrarse nuevamente en el punto intermedio. Eso es lo importante y lo que hay que trabajar día a día. Y además, en mi caso, con unas flores se tiene mucho ganado:

 



Como cierre, abro (redundante, ¿eh?) debate:

 ¿Qué opináis de la insistencia de los organizadores con respecto a “no entrenar” (es decir, a no participar en la carrera sin dorsal o de forma encubierta? ¿Entendéis con lo que he comentado sus razones?

¡Ojalá que haya comentarios al respecto!


¡Muchas gracias y hasta el próximo post!

miércoles, 4 de febrero de 2015

GRAN PREMIO TERNUA SNOW RUNNING 2015: WELCOME TO THE HELL (ROCK&ROLL)


EXPERIENCIA PERSONAL

Tal y como adelante en mi pasado post (PRÓXIMA PARADA: TERNUA SNOW RUNNING 2015) el año pasado, al terminar la Ternua Snow Running de 2014 me dije: “El año que viene repito”. Y vaya que si he repetido, no solo el evento y la compañía (a la que se sumaron personas que la hicieron incluso más especial), sino también las sensaciones, las condiciones climatológicas y el recorrido.

El Gran Premio Ternua Snow Running, en las dos ediciones que he participado pretende ser una carrera por nieve de 12,8 km con 930 metros de desnivel positivo acumulado, con ascensión hasta los casi 3000 metros de altitud, celebrada durante la tarde-noche del sábado más cercano a la última luna llena de enero en la Estación de Esquí de Sierra Nevada.

Esta bonita e ideal imagen que todos tenemos al apuntarnos (subiendo la montaña nevada iluminados solo por la luna y nuestros frontales) ha sido utópica para mí en las dos ediciones que llevo y en vez de un “Paraíso Invernal” me he encontrado en “Mordor”: Welcome to the hell.

Como consecuencia de las condiciones climatológicas tan adversas que se estaban produciendo durante todo el fin de semana, la empresa organizadora de la carrera (Mamut Sierra Nevada) y la que explota la estación de esquí y Montaña de Andalucía (Cetursa Sierra Nevada) hicieron lo imposible por balizar el recorrido alternativo y preservar la seguridad de los participantes así que, hasta casi los mismos instantes de la salida, estuvieron con las máquinas quitando las posibles placas de hielo y  dejando la nieve mas pisada.

El recorrido fue el alternativo del año pasado: 11 km y 1100 metros positivos acumulados, bajo una niebla intensa, menos diez grados bajo cero y vientos de 80 km/h que hacían que la sensación térmica fuera menor:


Estos esfuerzos por hacer que el recorrido estuviera a punto provocaron un pequeño retraso en la salida. Mientras observaba como ondeaban fuertemente las banderas de los patrocinadores de la carrera en Pradollano me imaginaba un huracán en los puntos más altos del recorrido y que esa era la verdadera razón por la que no se daba la salida. Hasta en tres ocasiones dieron la cuenta atrás y no salíamos (esto hizo que me preocupara mucho, estaba aterrada y el corazón se me salía del pecho). Justo cuando estaba comentando a una corredora que yo me retiraba: “Tres, dos, uno…”  salieron todos los de delante y ya no tuve ocasión de pensar ni hacerme ningún planteamiento más: salí detrás de ellos.

Durante los dos días previos mis pensamientos oscilaban entre:

¿Mejorara?
 ¿Qué me pongo en estas condiciones?
 ¿Suspenderán la carrera?
  ¿Me atreveré a salir?
¿La acabare?

Pues bien, al final salí y la equipación que llevaba fue la que me hizo sentir bien, ni frio ni calor:

Equipación elegida
  • Pantalón Térmico.
  •  Calcetines de lana merino por debajo de la rodilla.
  •  Cubre pantalón cortavientos y repente al agua.
  •  Camiseta térmica de manga larga.
  • Chaqueta térmica de tejido X-Stretch como segunda capa.
  •  Chaqueta con membrana Gore Tex con capucha.
  • Bandana polar para el cuello.
  • Guantes de esquiar.
  •  Gorro térmico.
  •  Zapatillas de trail con buen drenaje de agua.
  • Micro Crampones.
  • Frontal y pilas de repuesto.
  • Manta térmica.
  • Una barrita energética (por si acaso el avituallamiento no me gustaba).


Pues en esas condiciones y con esa equipación empecé a trotar muerta de miedo. Como en la edición anterior, decidí que esa no era una carrera para mí, el reto era luchar contra mi mente, superar los pensamientos negativos y conseguir acabarla: se había convertido en otra aventura.

Traté de estar en todo el trayecto rodeada de otros corredores. Me acercaba a otras chicas, charlaba con ellas, animaba a los primeros corredores que ya habían comenzado la primera bajada y así, poco a poco (y sin pasarlo excesivamente mal), llegue al primer punto de control e inicie la bajada en mitad de una fuerte ventisca.  En 1:03:47 terminé la primera vuelta de 6,300 km y 530 metros positivos. Paré en el avituallamiento, comí un par de golosinas y una barrita y bebí dos vasos de agua.

La segunda subida de unos 2,5 km y 375 metros positivos, a pesar de ser más corta y con menos desnivel que la anterior, se me hizo eterna. Pero una vez en el punto de control, en la última bajada de 1,5 km aproximadamente, sentía que volaba ¡qué buenas sensaciones! Se habían pasado los miedos y solo quería llegar y haber bajado el tiempo del año pasado.

Al final, al cruzar el arco de meta, ese infierno se convirtió en otra vez en el cielo. ¡Qué felicidad!

Objetivo conseguido: si el año pasado completé el recorrido en 2:08:33 (aunque hemos de reconocer que las condiciones de la nieve eran peores en 2014) esta edición lo realicé en 1:52:33.

Los ganadores de la prueba fueron:

Absoluta femenina: 
  1. Elena Cambil Medina 
  2. Maria Yolanda Fernandez 
  3. Mariola Verdejo Muñoz 

Absoluta masculino: 
  1. Daniel Garcia Gómez 
  2. Ignacio Morón Gonzalez
  3. Manuel Jabalera

Como siempre, la cena posterior a la carrera en el Restaurante El Vertical, contando y compartiendo como nos había ido a cada uno de los que nos juntamos allí fue lo mejor de todo. 


Al día siguiente, tuvimos la suerte de que el temporal desapareciera e ir a visitar con un trote de 10 km a la Virgen de las Nieves. Nuevamente un gran fin de semana de aventura en la montaña.





Visión personal de la organización y el desarrollo de la prueba


Página web (http://snowrunning.es/): Muy completa con los recorridos, perfiles, reglamento, material obligatorio y demás... La info se completa en las redes sociales en las que la organización tiene presencia estando permanentemente actualizada y manteniendo conversación fluida con los seguidores, aclarando dudas, recordando indicaciones…

Parking gratuito para la carrera y hasta las 00:30 de la noche.

Bolsa del Corredor: Completísima. La verdad es que sorprende con los pocos recursos con los que suelen contar en las competiciones de carrera por montaña. Se nota la apuesta que han hecho por esta competición los patrocinadores.

Entrega de dorsales y Briefing: A pesar de no haber estado justo en el momento de la entrega y el briefing, estuvimos en la sala y en esta ocasión, creo que la escogida fue mucho mejor que en la pasada edición. Más luz, más amplia
Recorrido: A pesar de no haber podido correr aún el trazado original, que ojala en próximas ediciones sea posible, el recorrido fue bueno. La única pega es que al ser a dos vueltas, la segunda se hace un poco pesada. No obstante, las bajadas hacen que te olvides en seguida de a pesadez de las subidas.

Controles de paso: 3 controles en el recorrido más el de la meta.

Señalización del recorrido: Cada pocos metros había banderitas pinchadas y esta vez no fueron tapadas por la ventisca. Además se contaban con banderas luminosas que se veían a pesar de la niebla. En todos los puntos controvertidos había una persona encargada de decir por dónde era.

Avituallamiento completísimo: agua, caldo, isotónico, golosinas, barritas energéticas y plátanos. No nos encontráramos con mucha aglomeración a pesar de ser más de quinientos corredores.

Animación: Un ambientazo en toda la carrera: familiares, amigos, personal de la organización, esquiadores, motos de nieve… En todo momento se veía a personal de la carrera animando y ayudando.

Entrega de premios: No estuvimos por lo que no puedo opinar, aunque supongo que sería una gran fiesta. Solo destacar que sortear los regalos de los patrocinadores en un  momento previo a la carrera fue un gran acierto ya que de esta manera no se alargaría tanto como sucedió el año pasado.

Voluntarios: ¡Qué decir de ellos! Sois los verdaderos protagonistas. No me cansaré de repetirlo en todas y cada una de las crónicas que haga de las carreras en las que participe. Solo gracias a vosotros son posibles estos eventos. Siempre tratando de ayudar y en estas condiciones… Sólo puedo decir que me siento orgullosa de este deporte en el que participo en el que  se puede contar con grandes personas que desinteresadamente hacen que esto sea posible. A pesar de las condiciones meteorológicas ellos se mantienen allí con una sonrisa y te animan. 

Voluntarias. Fotografía de Granada por el Running


De todas las imágenes que recuerdo de ellos me quedo con la de estas chicas, tiradas en la nieve, sin guantes y con una sonrisa de oreja a oreja quitando los chips de las zapatillas de los corredores. De veras: ¡Gracias, gracias, gracias!




Como resumen y conclusión, solo puedo decir que esta carrera y su organización se merece al menos una puntuación de notable  alto y agradecer a todos los que intervienen en su organización sus esfuerzos para que salga adelante y hacerla posible a pesar de las adversidades.

¿Cuántos de vosotros piensan ahora incluirla como la primera competición del año?

En mi caso, el año que viene,  tal y como prometí y salvo causas de fuerza mayor, pienso volver y esta vez ya sí que a competir y tratar de no caminar nada.

Y ahora, a por el próximo objetivo: Patones Xtrem el 15 de febrero de 2015 en Madrid