UA-59380545-1 TRAILRUNNING-DE MADRID A LA META: EXPERIENCIAS PERSONALES EN COMPETICIÓN

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EXPERIENCIAS PERSONALES EN COMPETICIÓN

TRAILRUNNING PLANIFICADO: CUANDO LOS PLANES, A PESAR DE LAS PUÑALADAS, SALEN BIEN


EXPERIENCIA PERSONAL EN EL I ÁLORA TRAIL SIERRA DE AGUAS. 


¡¡Decidido!! A partir de ahora las publicaciones de las crónicas de mis carreras van a ir antes que las de la critica constructiva de la organización del evento, que luego tengo que rebuscar en mis pensamientos demasiado para poder acordarme de cada repecho, cada bajada, cada sentimiento positivo y negativo que surge en carrera.

Aunque la verdad es que, en el caso de Álora Trail Sierra de Aguas, el buen sabor de boca que me dejó ha hecho que el recuerdo de ella sea cristalino.

La idea de correr este trail surgió a través de José, que me invitaría de parte de la organizacón para que comprobara a que maravillosa tierra de montaña me había venido a vivir y tardó en convencerme más bien poco para que participara en el.

Todo eran dudas respecto a la carrera: 


¿51 kilómetros y 2.000 positivos en febrero? 
Cuando aun se supone que estoy en pretemporada… mmmmmm…



Me encantaba la idea, pero como que me encontraba más bien verde en tiradas largas y demás entrenamiento que entendía típicos de estas carreras de más kilómetros.

Atendiendo a la planificación de Depa: “No la vamos a preparar especialmente”. Y eso creía yo, sobretodo porque la tirada más larga que hice para esta carrera fue Desafío Trail La Capitana, una carrera de montaña de 21 km y 1.350 metros positivos más bien dura de la que salí escaldada. 

Las semanas previas a Álora, el entrenamiento había sido bastante duro, con mucha intensidad. La semana anterior fue muy light, con el objetivo de "llegar con ganas de correr".

El viernes anterior decidimos ir a por el dorsal para tenerlo ya todo preparado. El sábado no entrené nada en absoluto. Me dedique a descansar, a hidratarme y comer bien. Me acosté prontito. Sin embargo, no fue una de mis mejores noches de sueño. 

A las 5:30 am sonó el del tiempo pegado y menos una mañana pre-carrera.

Hay alguno que se cree que con media hora tiene suficiente. 
Firmado: El desastre 
(normal, al final se lo tienen todo preparado).



Preparando la salida


 La ida hacia Álora desde Marbella la hicimos por Ojén y en el Puerto  caía una buena tormenta. Nada a lo que no estuviéramos preparados. Aunque la verdad es que te acomodas fácilmente a  esta eterna primavera de Marbella.

A las 7:50 estábamos en el parking de Álora. Hacia fresco y chispeaba, me llevé el cortavientos fino y  la membrana más fina que tengo. Error: con el cortavientos hubiera tenido más que suficiente y solo para los 10 primeros minutos de la carrera (espero acordarme de esto la próxima vez porque me hubiera ahorrado un peso extra).

Llegamos a la plaza donde se situaba la salida y allí estaban ya todos bastante preparados. 

Aún mepongo algo nerviosa en las salidas de las carreras: sean largas, de media o de corta distancia. No se, es como si se contagiara la emoción y nervios de todos los que estamos allí, se respira en el  el ambiente. 

Esta nublado, hace un viento del diablo y chispea.

Son las 8:30 y se retrasa un poco la salida. 

8:35am: 3, 2, 1 Go!
 ¡¡¡Comienza el Rock & Roll!!


La salida por el pueblo, en la posición que me encontraba, no me resultó de aquellas en las que te vas dejando el gaznate intentando seguir el ritmo de la cabeza de carrera. Fue a un ritmo de calentamiento, bastante tranquilo. 

A los 10 minutos ya me estaba quitando la membrana, aquella que jamás volví a utilizar en toda la carrera y que me tengo que tatuar a fuego en mis recuerdos que la próxima vez se queda en casa.

Me encontraba muy bien, muy fresca y con buenísimas sensaciones. 

Al principio, me adelanté, pero posteriormente y a pesar que me habíamos hablado de hacer cada uno su carrera, me quedé esperando a Iván. Iba más conservador y a mí las buenas sensaciones me podían llegar a traicionar (eso pensaba yo pero el traidor fue otro…).

En la primera subida, lo típico, el primer tapón… hacía mucho viento y llovizna. Te pegaba de lleno y era, como poco, bastante incómodo… Pero madre mía que vistas se podían contemplar desde la ladera de aquel monte. Te hacían olvidar lo lenta que se estaba haciendo esa subida.

Un vez alcanzada el primer repecho, había una bajadita hasta el primer avituallamiento (repletito de cosas ricas). Allí esta Jesús, con la sonrisa, junto al resto de voluntarios. Me dice que voy quinta (en realidad iba sexta), que apriete que puedo mejorar mucho… Sabiendo que estábamos en el km 7, me sale una sonrisa y le digo: “ufff… anda que no queda, si puedo acabar la última!” Pero se agradece esa confianza en ti y además te llena de energía.

Ahora tocaba afrontar una subida de 4 kilómetros y unos 600 metros positivos. Se me hicieron muy llevaderos. 

Iván estaba en la retaguardia, seguía muy conservador, reservándose para darme la estacada…

En el kilómetro 10 aproximadamente comenzaba una pista muy gustosa, que ascendía pero que daba para trotarla.

Desde el kilómetro 11 hasta el 25, la carrera se hacía un serrucho, pero cómodo. 

Yo seguía con mis  buenas sensaciones. Disfrutaba absolutamente de todo. El paisaje era totalmente verde (y eso que no está siendo un año de lluvias), tanto que me hizo recordar (salvando las distancias) a Asturias.

Ya había dejado de llover y el día se había quedado con una temperatura perfecta para corre,  entre sol y nubes.

En ese serrucho adelanté a la quinta chica, la animé y seguí hacia delante. Pensé: "qué bien, ya me he colocado cuarta," sin embargo, pronto me enteraría de que en realidad estaba quinta.

Al final lo conseguiste


A medida que avanzábamos en kilómetros (el tarado que iba a rebufo al fin dejo de pararse a hacer pis en cada árbol y de lo único que se preocupaba era de salir antes que yo en la foto) yo me iba sorprendiendo de lo bien que estaba para no haber hecho una tirada larga de kilómetros. Es cierto que Álora Trail, en comparación con la Capitana, era bastante más “corrible”, pero quieras o no, siguen siendo 51 km.





Me salía una sonrisa y pensaba: “hay que ver este Depa lo que sabe, parece que conoce más las posibilidades de mi cuerpo que yo misma”. No se cómo lo veréis y no es por tirarle más piropos (que no los necesita, que ya sabemos lo que vale), pero que me esté entrenando este tipo es la mejor inversión que he hecho en muchos años.

Carratraca. Imagen Nocturna.


Llegamos al pueblo de Carratraca  con el sol calentando algo. Llevábamos ya 26 kilómetros de carrera e íbamos bastante enteros. 

A la salida del pueblito, comenzaba una buena pendiente.  Esos 300 metros positivos costaron cony unos cuantos kilometros en las piernas. 

Bueno, más a unos que a otros. El primer pajarón de la carrera lo sufrió Iván.

Yo me encontraba mejor y le iba marcando el paso. Él, a rebufo, chupando energía. 

Se tomó un gel, creo recordar, que le sentó a las mil maravillas. Al finalizar esos 300 metros ya se había recuperado y comenzamos a descender por un senderito precioso.

Íbamos muy bien, ¡era una pasada! Algunas zonas técnicas, pero nada peligroso. Fue en esos momentos cuando nos dimos cuenta de que el haber entrenado las bajadas por nuestra querida bajada de la Maliciosa por la Campanilla nos ha curtido, especialmente a mi, que no soy nada buena bajadora.

Adelantábamos a la gente y era como que no nos podían aguantar el ritmo delante ni detrás.

Llegamos al Avituallamiento del kilómetro 36 y allí empezaron los problemas y ...

LA TRAICIÓN

Pues sí, este que había ido de reservón y, tal y como me adelantó a inicio de carrera, apretó en el kilómetro 37.

Y vaya que si lo hizo... 

Me enseño una lección que jamás olvidaré:

EN CARRERA, TRAILRUNNING Y PAREJA NO VAN DE LA MANO

Comenzaban unos 7 kilómetros con falsos llanos, repechos y con alguna bajada. 

Tras salir del avituallamiento de km 36 a pesar de haber comido y bebido, me entró un buen bajón. Iván se empezó a adelantar y yo no podía seguir el ritmo. Me estaba quedando y, perpleja, observé que el muy mamón (con todo el cariño) se fue sin ni siquiera mirar atrás.

Menudo mamón (insisto, con todo el cariño). Es cierto que me lo había dicho, pero no me imaginé que lo cumpliría justo cuando a mi me estaba dando una pájara… después de haberle marcado el ritmo y esperado toda la carrera. Pues sí, sí… claro que lo hizo y es que,

EL TRAILRUNNING MATÓ A CUPIDO.



Pero yo me decía “¿¿Pero dónde va subiendo a ese ritmo??,  si le queda un buen trecho y la última subida" Pues, como me reconoció después el muy bribón, se le había olvidado y en esa última subida pagó la jugarreta.

Tratando de salir de mi asombro e intentando recomponerme, decidí pasar del tema y escuchar a mi fiel compañero, ese que no falla: DJ Tiësto y tratar de acabar dignamente la carrera. 

Continuaba quinta y ahora luchaba sóla.

En el kilómetro 41 (aproximadamente) comenzaba una pista de cemento (me recordó a la pista de la Bola del Mundo) en la que una niña me regaló una florecita silvestre que me guardé hasta el final de la carrera y me daría la fuerza para acabar.

Allí, además, encontré a unos nuevos compañeros con los que compartir recorrido hasta meta. Eran dos tipos encantadores que tiraban bastante bien. No corrían en las subidas, pero con los bastones llevaban el mismo ritmo que yo corriendo. Y así, los tres, nos acercábamos a la última subida de la carrera:

350 metros de desnivel positivo (rollo "El Arrastradero" del Gran Trail de Peñalara) en los que, además, iba avistando a la cuarta chica  que iba acompañada de un chico (qué suertud, yo he sido abandonada a mi desdicha), quienes, al verme, apretaron.

Me tomé un gel de cafeína con la esperanza de que, con el subidón, me diera suficiente pila para acercarme a ella que estaba como a 400 metros de distancia. Yo pensaba que todo dependería de cómo se encontrara ella.

 Y ella, desde luego, se encontraba mejor que yo.

Ese gel de cafeína (probado en multitud de ocasiones previas) me sentó a cuerno y en vez de ayudarme, lo que hizo fue generarme una especie de taquicardia presión en el pecho. 

La verdad es que me asusté un poco, pero tenía claro que eso tampoco iba a ayudar. Así que lo que tenia que hacer era calmarme.

Continué subiendo. 

A mitad de subida, mis nuevos compañeros me animaban y me decían:

 “Rubia, si aprietas un poco pillas a la cuarta, que la tienes ahí”. ¡¿Apretar dicen?
!ojalá! 

En esos momentos solo quería acabar aquella subida del demonio y que el corazón se tranquilizara.  

Para colmo, cada vez que alzaba la vista, además de verla a ella, veía un pantalón verde que estaba llegando a la cima y lo único que pensaba era: “qué mamón , si hubiéramos ido juntos tal vez la hubiera pillado".

Alcanzada esa cumbre, sin jamás haber alcanzado a la cuarta chica ni haberle podido dar una colleja al de verde, los siguientes cuatro kilómetros de bajada me deje caer. 

Según avanzaba, se me había olvidado todo lo malo: la cuarta chica (que no pillé), el del pantalón verde (al que solo quería abrazar) y el no haber podido apretar los últimos kilómetros. 

Sólo tenia una sonrisa en la cara y estaba impregnada de felicidad al cruzar la meta de la mano con esos dos compañeros que me habían acompañado y animado los últimos kilómetros y así llegar, una vez más, al cielo. 

Mil gracias chicos por compartir eseos momentos conmigo.

I Edicion de Álora Trail Sierra de Aguas. 51 km y 2.000 metros positivos que terminé en 6 horas y 28 minutos. Quinta clasificada femenina.

Y lo que para mí fue una sorpresa a Depa le arrancó un:
“Me encanta que los planes salgan bien”




Primera Senior Femenina. 









Pan de Centeno regalo de colaborador

Y ademas del podio y el trofeo, me fui con un pan y un desastre debajo del brazo a celebrar a nuestro lugar de recuperación post carreras de carreras



Y qué es lo que una aprende de estas experiencias:


  1. Que hay que regular las fuerzas.
  2. Que cuando estás en carrera, no te puedes fiar ni de tu sombra.
  3. Que cada uno juega sus cartas.
  4. Que de la lucha en solitario se aprende muchísimo.
  5. Que la planificación tiene resultados positivos siempre. Aunque a veces no aparezcan en el momento que tu te esperas.
  6. Que no hay rencores en las carreras de montaña.
  7. Que empezar juntos no significa ir de la mano.
  8. Que quien ríe el último ríe mejor (*): Al que iba disfrazado de Duende verde,  ese cambio de ritmo le supuso ooootro  petadón en la última subida y a pesar de que el se pensaba que me iba a sacar como 30, tan sólo me saco 7 minutos. 

Pues hasta aquí mi experiencia en este trailrunning en un rincón impresionantemente verde de la Sierra Malagueña y que en este vídeo de uno de los participantes (KOKE) podéis ver una parte (escasa) de lo increíble que es.



Ahora a seguir con mi planificación hasta la próxima en la Sierra de Francia: Tres Valles, el próximo 13 de marzo.  Y eso incluye seguir avanzando con el Paddle Surf! Que estoy deseando contaros de qué va y lo bien que puede venir como complemento!


¿A vosotros os sorprenden los resultados que vais teniendo a medida que avanza la temporada?

(*) IVAN, eres un mamón, pero mola eso de "competir" también contra ti... Vas a empezar a ser uno de los objetivos a superar este año.

SEGUIMOS APRENDIENDO DEL TRAILRUNNING: PETADA A INICIO DE LA TEMPORADA 2016 EN EL IV DESAFIO TRAIL LA CAPITANA


Cuesta realizar una entrada de blog sobre tu vivencia en una carrera de trailrunning cuando han pasado ya casi dos semanas desde que la corriste  y más cuando estas preparándote para otra. Sin embargo también es positivo analizar tu participación cuando ya ha pasado la euforia en unos casos y decepción en otros, porque el tiempo de por medio hace que se vean las cosas con una mayor objetividad

Además, escribir esta entrada en estos momentos me hace distraer mi mente en otra cosa que no sean  los 51 km y 2.000 metros positivos (para los que creo que es un poco pronto) que me voy a cascar mañana en Álora Trail Sierra de Aguas.

PERFIL ÁLORA TRAIL SIERRA DE AGUAS


Hace un tiempo que me hice amiga de Juan Montes a través de ese medio virtual que muchos utilizamos para compartir nuestras vivencias del trailrunning que nos tiene tan enganchados: Facebook

Juan pertenece al Club de Atletismo Rincón de la Victoria, que como comenté en mientrada de blog de la semana pasada, es el club encargado de la gran organización de este trail que se ubica en la mismísima ciudad de Málaga



Antes de que me viniera a vivir a Marbella, Juan ya me empezó a picar para que me animara a participar en esta carrera.  

Cuando decidimos venirnos a vivir aquí, contacté con Juan para indicarle que estaría encantada de participar en el IV Desafío Trail la Capitana. Tuve el privilegio de ser invitada a la inscripción por la organización (que conste que solo me invitaron a mi, Ivan se pagó su dorsal, que no están las cosas para los organizadores para invitar a todo quisqui y se entiende perfectamente) y que desde aquí les agradezco con todo el cariño.

Al ser el trail en enero y teniendo también previsto participar en Álora Trail a las dos semanas, el plan enfocaba esta carrera como entrenamiento (decía exactamente “disfrutar y hacer el mejor entrenamiento del mes”).

No tenía ni la menor idea de cómo eran los recorridos (tecnicidad o dureza), pensaba que iban a ser 1.000 metros de desnivel positivo (1.350 aproximadamente salieron en mi track de movescount). Además era la primera vez que corría por monte cerca del mar, con intensidad y con calor desde hacía ya un tiempo.

Con todo esto sólo quiero incidir en que no fue de esas veces en las que te vas preparando una competición con carácter previo a modo de objetivo, estudiando perfiles o reconociendo previamente la zona y demás. No me moelesté mucho en eso y solo había echado un ojo al perfil publicado en Wikiloc. 

No tenía idea de cómo se competía por allí ni el nivel que suele haber en la carreara. Iba a ser un entrenamiento, todo iba a ser una sorpresa

Y MADRE MÍA SI LO FUE.


La semana previa a la carrera el entrenamiento había sido de esos en los que hay un poco de todo: Gym, series, bici, carrera continua… y un sólo día de descanso. 

Llegó el sábado y para evitar prisas de última hora (ya sabes lo insoportable que soy con eso de llevar un poco todo al milímetro preparado), decidimos ir a por el dorsal el día anterior a Málaga y así poder salir de casa vestidos de gala trailrunnera.

Bueno, eso yo, porque mi compañero de baile es mucho más auténtico y las modas no van con él.

Aunque ¿quién sabe?, tal vez las implante. 

Desastre en acción 


Allí nos dieron el dorsal en seguida y al fin pude conocer a Juan Montes en persona, junto con parte de los responsables de la organización. Todos muy nerviosos pero se veía la ilusión en sus caras. Quedaban horas para su evento.



Recogiendo el dorsal con Juan Montes




El domingo salimos de casa y llegamos con media hora de antelación a la hora de salida. Aparcamos sin problema en el campo de futbol donde se ubicaba la meta y nos dirigimos al trote hacia la salida en el paseo  marítimo del Rincón de la Victoria

Allí se agolpaban los 750 corredores que íbamos a presentarnos en la línea de salida.

Se echa de menos no cruzarse con amigos o caras de conocidas en las carreras, tal y como me pasa en las carreras de Madrid y el norte de España

Chicos, ya estáis tardando en apuntaros a estas del sur para salir un poco del frio (bueno, eso a lo mejor el año que viene) y por supuesto para vernos por aquí, ¡que tiene su puntazo! 


Antes de salir de casa rumbo al Rincón de la Victoria


No obstante, estoy convencida que a media que vayamos participando en carreras por Andalucía empezaremos a ver a los habituales de éstas y haremos buenas amistades. De la Capitana, ya nos hemos sacado varias.

En el arco de salida, a pesar de que vayas de que es un “entrenamiento más”, el dorsal y el ambiente hacen nacer una sensación extraña. Te sale eso del efecto dorsalhacerlo lo mejor que se pueda y quedar lo más alto de la clasificación posible.

La salida puntual y empezamos corriendo por el paseo marítimo a ritmo muy vivo, tanto que cuando llevamos un kilometro y medio me doy cuenta que tengo que bajarlo o me sacan de punto. Así que así lo hago y veo como la cabeza de carrera se alejan muuuuuuuchooo.

Comienza a subir por el río y empieza la verdadera Capitana:

Serrucho de subidas bien inclinadas y bajadas técnicas sin descanso. Perfecta para romperte las patas.

El entorno del recorrido esta seco, no sólo por la falta de lluvias, sino porque en agosto de 2015, la zona fue azotada por un incendio

Las subidas, caminando ya que a mis piernas no les da para trotarlas, te ascendían a unas vistas espectaculares, y en las bajadas había que echarle un par… muy inclinadas y técnicas

En el Kilómetro 7, cuando llevamos tan solo unos 400 metros positivos empiezo a darme cuenta de cómo se las gastan en la Capitana. 

Comienza una bajada de unos 3 kilómetros. Unos tramos bien complicados. 

Perfil IV Desafio Trail La Capitana

Creo que es en ese momento cuando se pone una chica a mi lado, a la tía se la ve disfrutar y encantada con la carrera. Joanna creo que se llamaba. Da la casualidad de que me conoce (imagino que por Face o por el blog) y empieza a dar voces diciendo “María José Payno, una de las mejores… bla, bla, bla…” (yo roja como un tomate por lo que decía y hasta me da vergüenza repetir las cosas buenas que decía, simplemente porque no es para nada la imagen que pretendo dar: soy una corredora popular que no se quiere comparar con nadie, solo quiere hacer la cosas lo mejor que puede pero para nada una de las mejores de España). Le intento aclarar que para nada soy como ella me está describiendo, que, tal y como demuestra la posición en la que me encontraba corriendo en ese momento, que soy una corredora más entre muchas. Exactamente igual que ella. Es entonces cuando me dice: “¿cómo yo? Si es la primera vez que subo una montaña”. Joroba, ¡pues como va la tía! Y dice que yo soy buena, ella es buenísima para ir a eso ritmo charlando y corriendo por el monte.

En fin, en estas carreras no soy mucho de hablar porque la intensidad no me lo permite, y ahora que trato más correr que caminar, intento reservar energía. Por ello quiero que me pase, pero Joanna se quedaba a mi lado. Es entonces cuando, disculpándome, le digo que me voy a volver a poner la música y a seguir mi ritmo. 

Joannasiento si parecí un poco borde, pero es que no puedo mantener una charla así y correr a un ritmo exigente (al menos para mí). 

(Joanna y yo iríamos prácticamente a la par durante toda la carrera).

Una vez que volví a mi mundo con DJ Tiësto, comenzaba una nueva ascensión. Esperaba que tan sólo fueran unos 400 y pico. Para después acabar con una larga bajada, con algún repechin, hasta llegar a la meta.

LO ESPERADO NO TENIA NADA QUE VER CON LA REALIDAD.


Llevábamos un rato ya subiendo y mi reloj marcaba unos 12 kilómetros y 800 metros de desnivel positivo. Creo que ya lo tengo hecho. Sin embargo, como me comentaron los corredores que llevaba detrás, quedaba lo peor.

AQUÍ VIENE, AQUÍ VIENE:
EL PETADÓN DE LA RUBIA

Hacía mucho calor y yo sÓlo había cogido un flask de hidratación que, a pesar de ser de 500 ml, sólo lo había llenado unos 300 y para colmo no lo había ido rellenando en los avituallamientos por los que íbamos pasando. 

Comienza ya la deshidratación que últimamente me persigue en todas las carreras que participo (A VER SI APRENDO YA DE UNA VEZ)

En esos momentos aún me queda líquido en el flask y le pego un chupito. 

Tras una bajada de esas “fáciles” de la Capitana, comenzaba una nueva ascensión. Un kilómetro de subida con inclinaciones entre el 30 y 40%. Esa que me pensaba yo que iba a ser la última subida para disfrutar de una bajada hasta la meta (madre mía lo que quedaba). Alcanzada la cima de esa subida empieza una bajada hasta el avituallamiento del km 15. Se escucha la fiesta que tenían allí preparada como de si la meta se tratara.

Pensaba que lo que quedaba no podía ser mucho más duro. Llevaba ya los 1.000 positivos (esto es lo que tienen la carreras de montaña, te sorprenden y hay que estar preparado para todo). Me quedan aún un par de sorbos en el flak (“¿para qué rellenar? Si 5,5 km es media hora corriendo por montaña…”). Bebo bien en el avituallamiento y continuo.

Un repecho: “bueno, es normal…”

Otro repecho: “no me habré fijado bien en el track de wikiloc”. Ya vamos por los 1.100 metros. ¿qué son 100 metros? Venga, que la meta está ya al finalizar la bajada que viene a continuación. 

Casi ya en el kilómetro 17 aquello comienza subir ¡¡¡ooootra vez y muchoooooo!!!

Madre mía, qué calor, no me queda agua, estoy sudando como un pollo y si fuerzo mucho me va a dar un calambre en el femoral.

¡¡ Ayayayayyayayyyyy!!

 Pues sí, “ajo y agua”: comienza una subida de aproximadamente 200 metros en un kilometro de longitud. Se me hizo eterna y además veía como me empezaban a pasar todas. Madre mía, es en esos momentos cuando afloran todos los sentimientos negativos y ya lo único que quieres es llegar a la meta

Pero la meta era como que no llegaba nunca y aquello no hacía más que subir. 

En esa ultima subida, hay un voluntario del Club que también conocía y me anima y además me regala estas dos fotazos en las que vemos cómo lo estaba “sufriendo” la Rubia. Gracias Juan Olea por las fotos!


Aquí vemos como la chica de mi izquierda me va a dar un pasadón estupendo


A partir de ahí, sin líquido, y creyendo que ya no quedan avituallamientos, comienzo a pensar que no me van a dar las piernas para trotar lo que quedaba. 

Sin embargo, en lo alto de otro repecho había un ángel que daba una gran noticia. Sin dejar de animar a voces a todos los participantes, una voluntaria nos dice que a 200 metros hay un avituallamiento líquido. Si no me engaña la memoria sería como en el km 18,5 aproximadamente. 

Allí bebí y gracias a eso pude medio trotar los dos últimos km que quedaban hasta la línea de meta. Un trote rancio y dejando pasar a la gente. 

Solo lo pude animar tras subir el último de los escalones (sintiendo el calambre que amenazaba todo el tiempo) y ver a cómo te alegraban la llegada todos los familiares, amigos, voluntarios y personal de la organización hasta cruzar los últimos 300 metros que separaban hasta el arco de meta del IV Desafío Trail la Capitana y que crucé con una gran sonrisa y la sensación de haber hecho el trabajo o mejor que me dieron las piernas: 

FUE EL MEJOR ENTRENAMIENTO DEL MES.

Resultado final:
2H:56’ para los 20,5 km y 1.350 metros de desnivel positivo finales. 11 de la clasificación femenina, 5ª Senior.

Trofeo de consolación: quedé la Tercera Senior porque los trofeos no eran acumulables entre sí, cosa que, desde mi punto de vista, no es muy justa, pero es el Reglamento de la Capitana quien manda.

Al ser quinta senior, ni se me pasó por la cabeza que podía optar a trofeo y tras estar un tiempo felicitando a la organización y compartiendo experiencias en esa increíble fiesta que tenían montada en meta, nos fuimos (Marbella está a una hora del Rincón de la Victoria y queríamos bebernos una cerveza sin miedo coger el coche). 

Recién llegada a la meta de La Capitana
Durante el trayecto recibí un mensaje de Juan Montes (que no leí hasta que habíamos disfrutado Ivan y yo de nuestra recompensa en Puerto Banús) indicándome que había quedado tercera senior y que me había recogido el el trofeo. Desde luego no podía haber tenido mejor representante que él, pero Juan, que conste que me debes mi trofeo de La Capitana. Ya haremos el intercambio correspondiente de la camiseta Retos 2016 Trystrong&Ancaster Arquitectos.

Juan Montes representándome en el podio

Pues hasta aquí mi experiencia personal en esta gran carrera, un buen inicio de temporada, especialmente por poderla haber vivido y por lo que pude aprender de ella y espero poner en práctica mañana en I Álora Trail Sierra de Aguas

Que las sorpresas están a la orden del día en el trailrunning, llevar más líquido y sales y acabar lo que mejor me den las piernas.

Y como contestaba a un buen amigo en su Pagina Oficial de Facebook Juan Carlos Fotografía (que os super recomiendo), La meta no es el final, yo espero que siempre vuelva a haber una línea de Salida.


¡Y a partir del lunes a darle al Paddle Surf (SUP o Stand up Paddle)! Nuevo deporte para cruzarlo con la bici y el trailrunning y del que pronto os voy a contar muchas cosas, entre otras los beneficios que tiene.

¡Trystrong ofrecerá cosas nuevas y diferentes!
 se avista nuevo proyecto de vida (junto con el de seguir formándome en Marketing digital) en el que soy parte integrante con un pequeño porcentaje.

¿PARTICIPASTE TÚ EN EL IV DESAFÍO TRAIL LA CAPITANA?
 ¿COMO GESTIONAIS VOSOTROS ESTOS PETADONES?

Cuéntame tu experiencia en esta gran carrera.