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viernes, 4 de marzo de 2016

NO SOLO DE TRAIL RUNNIG VIVE UN TRAIL RUNNER: PADDLE SURF (SUP)


 NUEVO PROYECTO, NUEVA PASIÓN


Hace ya unos días que vengo publicando en redes sociales y en alguna entrada blog que, en esta nueva vida que me he empeñado en vivir en la que priorizo hacer lo que me gusta versus la riqueza (entendámonos, si me tocan los euromillones o si de repente me hago rica, tampoco le hago ascos), hay un nuevo proyecto

Exacto, además de seguir trabajando y formándome como Community Manager, además de prestar asesoría jurídica y ser la chica para lo que toque en Trystrong, además de seguir con el trail running, contando mis competiciones y haciendo críticas (constructivas) en las carreras que participo, además de contar todo lo que me va pasando en esta vida a través del blog...

Pues además de todos eso (que es en lo que consiste actualmente mi vida-trabajo) vamos a ampliar la actividad empresarial de Trystrong y vamos a iniciar una Escuela de Paddle Surf, donde además de clases para iniciarse en esta disciplina, se ofertarán todo tipo de experiencias relacionadas con este deporte.

¡¡Y yo soy Business Angel de este proyecto!!
¡Que Viva el emprendimiento!


La idea de esta nueva aventura, como podéis imaginar los que me conocéis o me leéis habitualmente, solo puede ser de una persona: 

EL DESASTRE

 Y yo, que me apunto a todo, basta con que me digan salta que yo…

SALLLLLLTOOOO CON TODO EL EQUIPO



(¿Será que no es tan desastre y que le tendré que agradecer muchas cosas en el futuro? Solo el tiempo tiene la respuesta)

Y muchos os preguntaréis…

¿QUÉ ESE ESO DEL PADDLE SURF?

No me las puedo dar de experta en la materia, porque ni me acerco. 

Es más, seguro que los que sí lo son se partirían de risa de mí si me vieran encima de una tabla. 

Pero como obsesiva que soy y más cuando de mi futuro se trata, sí que os puedo decir que tengo mucha ilusión puesta en esto y que voy a por todas. Y seguro que en no mucho me pongo a la altura de las circunstancias. 

Así es como lo estamos haciendo: tenemos el material, intentamos fijarnos en los especialista y entendidos y comunicarnos con ellos, es la única forma de aprender (Abel, KiteShop El niño, Pepe Oltra, Francesc Creichell), practicamos todo lo que podemos, es más lo hemos tomado como una parte de nuestro trabajo diario y con todo ello, esperamos que en unas cuantas semanas podamos contar ya con el título de instructores IOSUP.

Pues bien, el Paddle Surf o SUP (Stand Up Paddle) es el medio a través del cual uno se desliza sobre el agua con una tabla parecida a las de surf (pero de mayores dimensiones y sobre la que se esta continuamente de pie) y un remo. 

Tabla de SUP


Su origen esta en los antiguos pueblos polinesios, que ya utilizaban este medio para desplazarse de un lugar a otro.

La principal diferencia con el surf es que en el SUP no es necesaria una ola para poder avanzar, sino que con el remo y estando sobre la tabla uno puede desplazarse sobre el agua, tales como el mar abierto, lagos, ríos, embalses y demás lugares, en donde el único requisito es que exista un  gran espacio con agua.


video



Pues este es, a grandes rasgos, el deporte que hemos elegido para tener una base económica en el sur.

¿POR QUÉ EL PADDLE SURF?

Pues porque en esto de la Organización de Eventos Deportivos, salvo que encuentres un super patrocinador y que lo conserves durante mucho tiempo (que ojalá llegue el día), te mueres de hambre.

Por eso, además de todo lo que hace la empresa de organización de eventos y de soporte como asesor jurídica y mi formación y trabajo continuo como Community Manager, necesitábamos, además, una base económica continua que nos sustente el día a día si lo que pretendemos conseguir es que este proyecto de vida funcione.

Y así, hace unos meses, surgió esta idea de crear la escuela de un deporte dirigido a todos los públicos (desde niños a mayores, deportistas y menos deportistas), cuya practica tiene distintas modalidades que explotar (Race, Surf, de recreo, yoga…) y que está empezando a aparecer y crecer en España.

Además, la inversión económica es pequeña, objetivamente hablando, porque lo que yo llevo gastado, para mí ya es un dineral (como cambian las cosas cuando eres pobre).Era eso precisamente lo que necesitábamos para poder lanzarnos en un proyecto de este tipo: una pequeña inversión y poderla rentabilizarla a corto plazo.

Y una de las cosas más importantes para mí, se trata de una actividad deportiva que está en perfecta armonía con los deportes que practicamos y que, como entrenamiento cruzado con el trail y la bici, va que ni pintado.

A medida que vaya avanzando en esta práctica y que me vaya especializando (que os aseguro que lo haré) os iré hablando de todos los beneficios que tiene este deporte para todos y sí, también para el corredor de montaña o trail runner.

Pues esta es la nueva aventura, en la que tengo todas las ilusiones puestas y por la que muchos de los proyectos/retos deportivos que tenía en mente empiezan a pasar a segundo plano y a retrasarse (lo que no quiere decir que no vaya a hacer otros).

Hay veces que hay que priorizar y en este momento lo primero es una estabilidad económica para al fin lograr vivir tal cual quiero hacerlo y que sólo yo decida por mi futuro.

 ¿QUÉ OS PARECE? 
¿TE ANIMAS CON EL SUP?

video




lunes, 22 de febrero de 2016

TRAILRUNNING PLANIFICADO: CUANDO LOS PLANES, A PESAR DE LAS PUÑALADAS, SALEN BIEN


EXPERIENCIA PERSONAL EN EL I ÁLORA TRAIL SIERRA DE AGUAS. 


¡¡Decidido!! A partir de ahora las publicaciones de las crónicas de mis carreras van a ir antes que las de la critica constructiva de la organización del evento, que luego tengo que rebuscar en mis pensamientos demasiado para poder acordarme de cada repecho, cada bajada, cada sentimiento positivo y negativo que surge en carrera.

Aunque la verdad es que, en el caso de Álora Trail Sierra de Aguas, el buen sabor de boca que me dejó ha hecho que el recuerdo de ella sea cristalino.

La idea de correr este trail surgió a través de José, que me invitaría de parte de la organizacón para que comprobara a que maravillosa tierra de montaña me había venido a vivir y tardó en convencerme más bien poco para que participara en el.

Todo eran dudas respecto a la carrera: 


¿51 kilómetros y 2.000 positivos en febrero? 
Cuando aun se supone que estoy en pretemporada… mmmmmm…



Me encantaba la idea, pero como que me encontraba más bien verde en tiradas largas y demás entrenamiento que entendía típicos de estas carreras de más kilómetros.

Atendiendo a la planificación de Depa: “No la vamos a preparar especialmente”. Y eso creía yo, sobretodo porque la tirada más larga que hice para esta carrera fue Desafío Trail La Capitana, una carrera de montaña de 21 km y 1.350 metros positivos más bien dura de la que salí escaldada. 

Las semanas previas a Álora, el entrenamiento había sido bastante duro, con mucha intensidad. La semana anterior fue muy light, con el objetivo de "llegar con ganas de correr".

El viernes anterior decidimos ir a por el dorsal para tenerlo ya todo preparado. El sábado no entrené nada en absoluto. Me dedique a descansar, a hidratarme y comer bien. Me acosté prontito. Sin embargo, no fue una de mis mejores noches de sueño. 

A las 5:30 am sonó el del tiempo pegado y menos una mañana pre-carrera.

Hay alguno que se cree que con media hora tiene suficiente. 
Firmado: El desastre 
(normal, al final se lo tienen todo preparado).



Preparando la salida


 La ida hacia Álora desde Marbella la hicimos por Ojén y en el Puerto  caía una buena tormenta. Nada a lo que no estuviéramos preparados. Aunque la verdad es que te acomodas fácilmente a  esta eterna primavera de Marbella.

A las 7:50 estábamos en el parking de Álora. Hacia fresco y chispeaba, me llevé el cortavientos fino y  la membrana más fina que tengo. Error: con el cortavientos hubiera tenido más que suficiente y solo para los 10 primeros minutos de la carrera (espero acordarme de esto la próxima vez porque me hubiera ahorrado un peso extra).

Llegamos a la plaza donde se situaba la salida y allí estaban ya todos bastante preparados.

Aún mepongo algo nerviosa en las salidas de las carreras: sean largas, de media o de corta distancia. No se, es como si se contagiara la emoción y nervios de todos los que estamos allí, se respira en el  el ambiente. 

Esta nublado, hace un viento del diablo y chispea.

Son las 8:30 y se retrasa un poco la salida.

8:35am: 3, 2, 1 Go!
 ¡¡¡Comienza el Rock & Roll!!


La salida por el pueblo, en la posición que me encontraba, no me resultó de aquellas en las que te vas dejando el gaznate intentando seguir el ritmo de la cabeza de carrera. Fue a un ritmo de calentamiento, bastante tranquilo. 

A los 10 minutos ya me estaba quitando la membrana, aquella que jamás volví a utilizar en toda la carrera y que me tengo que tatuar a fuego en mis recuerdos que la próxima vez se queda en casa.

Me encontraba muy bien, muy fresca y con buenísimas sensaciones.

Al principio, me adelanté, pero posteriormente y a pesar que me habíamos hablado de hacer cada uno su carrera, me quedé esperando a Iván. Iba más conservador y a mí las buenas sensaciones me podían llegar a traicionar (eso pensaba yo pero el traidor fue otro…).

En la primera subida, lo típico, el primer tapón… hacía mucho viento y llovizna. Te pegaba de lleno y era, como poco, bastante incómodo… Pero madre mía que vistas se podían contemplar desde la ladera de aquel monte. Te hacían olvidar lo lenta que se estaba haciendo esa subida.

Un vez alcanzada el primer repecho, había una bajadita hasta el primer avituallamiento (repletito de cosas ricas). Allí esta Jesús, con la sonrisa, junto al resto de voluntarios. Me dice que voy quinta (en realidad iba sexta), que apriete que puedo mejorar mucho… Sabiendo que estábamos en el km 7, me sale una sonrisa y le digo: “ufff… anda que no queda, si puedo acabar la última!” Pero se agradece esa confianza en ti y además te llena de energía.

Ahora tocaba afrontar una subida de 4 kilómetros y unos 600 metros positivos. Se me hicieron muy llevaderos. 

Iván estaba en la retaguardia, seguía muy conservador, reservándose para darme la estacada…

En el kilómetro 10 aproximadamente comenzaba una pista muy gustosa, que ascendía pero que daba para trotarla.

Desde el kilómetro 11 hasta el 25, la carrera se hacía un serrucho, pero cómodo. 

Yo seguía con mis  buenas sensaciones. Disfrutaba absolutamente de todo. El paisaje era totalmente verde (y eso que no está siendo un año de lluvias), tanto que me hizo recordar (salvando las distancias) a Asturias.

Ya había dejado de llover y el día se había quedado con una temperatura perfecta para corre,  entre sol y nubes.

En ese serrucho adelanté a la quinta chica, la animé y seguí hacia delante. Pensé: "qué bien, ya me he colocado cuarta," sin embargo, pronto me enteraría de que en realidad estaba quinta.

Al final lo conseguiste


A medida que avanzábamos en kilómetros (el tarado que iba a rebufo al fin dejo de pararse a hacer pis en cada árbol y de lo único que se preocupaba era de salir antes que yo en la foto) yo me iba sorprendiendo de lo bien que estaba para no haber hecho una tirada larga de kilómetros. Es cierto que Álora Trail, en comparación con la Capitana, era bastante más “corrible”, pero quieras o no, siguen siendo 51 km.





Me salía una sonrisa y pensaba: “hay que ver este Depa lo que sabe, parece que conoce más las posibilidades de mi cuerpo que yo misma”. No se cómo lo veréis y no es por tirarle más piropos (que no los necesita, que ya sabemos lo que vale), pero que me esté entrenando este tipo es la mejor inversión que he hecho en muchos años.

Carratraca. Imagen Nocturna.


Llegamos al pueblo de Carratraca  con el sol calentando algo. Llevábamos ya 26 kilómetros de carrera e íbamos bastante enteros. 

A la salida del pueblito, comenzaba una buena pendiente.  Esos 300 metros positivos costaron cony unos cuantos kilometros en las piernas. 

Bueno, más a unos que a otros. El primer pajarón de la carrera lo sufrió Iván.

Yo me encontraba mejor y le iba marcando el paso. Él, a rebufo, chupando energía. 

Se tomó un gel, creo recordar, que le sentó a las mil maravillas. Al finalizar esos 300 metros ya se había recuperado y comenzamos a descender por un senderito precioso.

Íbamos muy bien, ¡era una pasada! Algunas zonas técnicas, pero nada peligroso. Fue en esos momentos cuando nos dimos cuenta de que el haber entrenado las bajadas por nuestra querida bajada de la Maliciosa por la Campanilla nos ha curtido, especialmente a mi, que no soy nada buena bajadora.

Adelantábamos a la gente y era como que no nos podían aguantar el ritmo delante ni detrás.

Llegamos al Avituallamiento del kilómetro 36 y allí empezaron los problemas y ...

LA TRAICIÓN

Pues sí, este que había ido de reservón y, tal y como me adelantó a inicio de carrera, apretó en el kilómetro 37.

Y vaya que si lo hizo... 

Me enseño una lección que jamás olvidaré:

EN CARRERA, TRAILRUNNING Y PAREJA NO VAN DE LA MANO

Comenzaban unos 7 kilómetros con falsos llanos, repechos y con alguna bajada. 

Tras salir del avituallamiento de km 36 a pesar de haber comido y bebido, me entró un buen bajón. Iván se empezó a adelantar y yo no podía seguir el ritmo. Me estaba quedando y, perpleja, observé que el muy mamón (con todo el cariño) se fue sin ni siquiera mirar atrás.

Menudo mamón (insisto, con todo el cariño). Es cierto que me lo había dicho, pero no me imaginé que lo cumpliría justo cuando a mi me estaba dando una pájara… después de haberle marcado el ritmo y esperado toda la carrera. Pues sí, sí… claro que lo hizo y es que,

EL TRAILRUNNING MATÓ A CUPIDO.



Pero yo me decía “¿¿Pero dónde va subiendo a ese ritmo??,  si le queda un buen trecho y la última subida" Pues, como me reconoció después el muy bribón, se le había olvidado y en esa última subida pagó la jugarreta.

Tratando de salir de mi asombro e intentando recomponerme, decidí pasar del tema y escuchar a mi fiel compañero, ese que no falla: DJ Tiësto y tratar de acabar dignamente la carrera. 

Continuaba quinta y ahora luchaba sóla.

En el kilómetro 41 (aproximadamente) comenzaba una pista de cemento (me recordó a la pista de la Bola del Mundo) en la que una niña me regaló una florecita silvestre que me guardé hasta el final de la carrera y me daría la fuerza para acabar.

Allí, además, encontré a unos nuevos compañeros con los que compartir recorrido hasta meta. Eran dos tipos encantadores que tiraban bastante bien. No corrían en las subidas, pero con los bastones llevaban el mismo ritmo que yo corriendo. Y así, los tres, nos acercábamos a la última subida de la carrera:

350 metros de desnivel positivo (rollo "El Arrastradero" del Gran Trail de Peñalara) en los que, además, iba avistando a la cuarta chica  que iba acompañada de un chico (qué suertud, yo he sido abandonada a mi desdicha), quienes, al verme, apretaron.

Me tomé un gel de cafeína con la esperanza de que, con el subidón, me diera suficiente pila para acercarme a ella que estaba como a 400 metros de distancia. Yo pensaba que todo dependería de cómo se encontrara ella.

 Y ella, desde luego, se encontraba mejor que yo.

Ese gel de cafeína (probado en multitud de ocasiones previas) me sentó a cuerno y en vez de ayudarme, lo que hizo fue generarme una especie de taquicardia presión en el pecho.

La verdad es que me asusté un poco, pero tenía claro que eso tampoco iba a ayudar. Así que lo que tenia que hacer era calmarme.

Continué subiendo.

A mitad de subida, mis nuevos compañeros me animaban y me decían:

 “Rubia, si aprietas un poco pillas a la cuarta, que la tienes ahí”. ¡¿Apretar dicen?
!ojalá!

En esos momentos solo quería acabar aquella subida del demonio y que el corazón se tranquilizara.  

Para colmo, cada vez que alzaba la vista, además de verla a ella, veía un pantalón verde que estaba llegando a la cima y lo único que pensaba era: “qué mamón , si hubiéramos ido juntos tal vez la hubiera pillado".

Alcanzada esa cumbre, sin jamás haber alcanzado a la cuarta chica ni haberle podido dar una colleja al de verde, los siguientes cuatro kilómetros de bajada me deje caer. 

Según avanzaba, se me había olvidado todo lo malo: la cuarta chica (que no pillé), el del pantalón verde (al que solo quería abrazar) y el no haber podido apretar los últimos kilómetros. 

Sólo tenia una sonrisa en la cara y estaba impregnada de felicidad al cruzar la meta de la mano con esos dos compañeros que me habían acompañado y animado los últimos kilómetros y así llegar, una vez más, al cielo. 

Mil gracias chicos por compartir eseos momentos conmigo.

I Edicion de Álora Trail Sierra de Aguas. 51 km y 2.000 metros positivos que terminé en 6 horas y 28 minutos. Quinta clasificada femenina.

Y lo que para mí fue una sorpresa a Depa le arrancó un:
“Me encanta que los planes salgan bien”




Primera Senior Femenina. 








 
Pan de Centeno regalo de colaborador

Y ademas del podio y el trofeo, me fui con un pan y un desastre debajo del brazo a celebrar a nuestro lugar de recuperación post carreras de carreras



Y qué es lo que una aprende de estas experiencias:


  1. Que hay que regular las fuerzas.
  2. Que cuando estás en carrera, no te puedes fiar ni de tu sombra.
  3. Que cada uno juega sus cartas.
  4. Que de la lucha en solitario se aprende muchísimo.
  5. Que la planificación tiene resultados positivos siempre. Aunque a veces no aparezcan en el momento que tu te esperas.
  6. Que no hay rencores en las carreras de montaña.
  7. Que empezar juntos no significa ir de la mano.
  8. Que quien ríe el último ríe mejor (*): Al que iba disfrazado de Duende verde,  ese cambio de ritmo le supuso ooootro  petadón en la última subida y a pesar de que el se pensaba que me iba a sacar como 30, tan sólo me saco 7 minutos.

Pues hasta aquí mi experiencia en este trailrunning en un rincón impresionantemente verde de la Sierra Malagueña y que en este vídeo de uno de los participantes (KOKE) podéis ver una parte (escasa) de lo increíble que es.



Ahora a seguir con mi planificación hasta la próxima en la Sierra de Francia: Tres Valles, el próximo 13 de marzo.  Y eso incluye seguir avanzando con el Paddle Surf! Que estoy deseando contaros de qué va y lo bien que puede venir como complemento!


¿A vosotros os sorprenden los resultados que vais teniendo a medida que avanza la temporada?

(*) IVAN, eres un mamón, pero mola eso de "competir" también contra ti... Vas a empezar a ser uno de los objetivos a superar este año.