UA-59380545-1 TRAILRUNNING-DE MADRID A LA META: GRAN PREMIO TERNUA SNOW RUNNING 2015: WELCOME TO THE HELL (ROCK&ROLL)

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miércoles, 4 de febrero de 2015

GRAN PREMIO TERNUA SNOW RUNNING 2015: WELCOME TO THE HELL (ROCK&ROLL)


EXPERIENCIA PERSONAL

Tal y como adelante en mi pasado post (PRÓXIMA PARADA: TERNUA SNOW RUNNING 2015el año pasado, al terminar la Ternua Snow Running de 2014 me dije: “El año que viene repito”. Y vaya que si he repetido, no solo el evento y la compañía (a la que se sumaron personas que la hicieron incluso más especial), sino también las sensaciones, las condiciones climatológicas y el recorrido.

El Gran Premio Ternua Snow Running, en las dos ediciones que he participado pretende ser una carrera por nieve de 12,8 km con 930 metros de desnivel positivo acumulado, con ascensión hasta los casi 3000 metros de altitud, celebrada durante la tarde-noche del sábado más cercano a la última luna llena de enero en la Estación de Esquí de Sierra Nevada.

Esta bonita e ideal imagen que todos tenemos al apuntarnos (subiendo la montaña nevada iluminados solo por la luna y nuestros frontales) ha sido utópica para mí en las dos ediciones que llevo y en vez de un “Paraíso Invernal” me he encontrado en “Mordor”: Welcome to the hell.

Como consecuencia de las condiciones climatológicas tan adversas que se estaban produciendo durante todo el fin de semana, la empresa organizadora de la carrera (Mamut Sierra Nevada) y la que explota la estación de esquí y Montaña de Andalucía (Cetursa Sierra Nevadahicieron lo imposible por balizar el recorrido alternativo y preservar la seguridad de los participantes así que, hasta casi los mismos instantes de la salida, estuvieron con las máquinas quitando las posibles placas de hielo y  dejando la nieve mas pisada.

El recorrido fue el alternativo del año pasado: 11 km y 1100 metros positivos acumulados, bajo una niebla intensa, menos diez grados bajo cero y vientos de 80 km/h que hacían que la sensación térmica fuera menor:


Estos esfuerzos por hacer que el recorrido estuviera a punto provocaron un pequeño retraso en la salida. Mientras observaba como ondeaban fuertemente las banderas de los patrocinadores de la carrera en Pradollano me imaginaba un huracán en los puntos más altos del recorrido y que esa era la verdadera razón por la que no se daba la salida. Hasta en tres ocasiones dieron la cuenta atrás y no salíamos (esto hizo que me preocupara mucho, estaba aterrada y el corazón se me salía del pecho). Justo cuando estaba comentando a una corredora que yo me retiraba: “Tres, dos, uno…”  salieron todos los de delante y ya no tuve ocasión de pensar ni hacerme ningún planteamiento más: salí detrás de ellos.

Durante los dos días previos mis pensamientos oscilaban entre:

¿Mejorara?
 ¿Qué me pongo en estas condiciones?
 ¿Suspenderán la carrera?
  ¿Me atreveré a salir?
¿La acabare?

Pues bien, al final salí y la equipación que llevaba fue la que me hizo sentir bien, ni frio ni calor:

Equipación elegida
  • Pantalón Térmico.
  •  Calcetines de lana merino por debajo de la rodilla.
  •  Cubre pantalón cortavientos y repente al agua.
  •  Camiseta térmica de manga larga.
  • Chaqueta térmica de tejido X-Stretch como segunda capa.
  •  Chaqueta con membrana Gore Tex con capucha.
  • Bandana polar para el cuello.
  • Guantes de esquiar.
  •  Gorro térmico.
  •  Zapatillas de trail con buen drenaje de agua.
  • Micro Crampones.
  • Frontal y pilas de repuesto.
  • Manta térmica.
  • Una barrita energética (por si acaso el avituallamiento no me gustaba).


Pues en esas condiciones y con esa equipación empecé a trotar muerta de miedo. Como en la edición anterior, decidí que esa no era una carrera para mí, el reto era luchar contra mi mente, superar los pensamientos negativos y conseguir acabarla: se había convertido en otra aventura.

Traté de estar en todo el trayecto rodeada de otros corredores. Me acercaba a otras chicas, charlaba con ellas, animaba a los primeros corredores que ya habían comenzado la primera bajada y así, poco a poco (y sin pasarlo excesivamente mal), llegue al primer punto de control e inicie la bajada en mitad de una fuerte ventisca.  En 1:03:47 terminé la primera vuelta de 6,300 km y 530 metros positivos. Paré en el avituallamiento, comí un par de golosinas y una barrita y bebí dos vasos de agua.

La segunda subida de unos 2,5 km y 375 metros positivos, a pesar de ser más corta y con menos desnivel que la anterior, se me hizo eterna. Pero una vez en el punto de control, en la última bajada de 1,5 km aproximadamente, sentía que volaba ¡qué buenas sensaciones! Se habían pasado los miedos y solo quería llegar y haber bajado el tiempo del año pasado.

Al final, al cruzar el arco de meta, ese infierno se convirtió en otra vez en el cielo. ¡Qué felicidad!

Objetivo conseguido: si el año pasado completé el recorrido en 2:08:33 (aunque hemos de reconocer que las condiciones de la nieve eran peores en 2014) esta edición lo realicé en 1:52:33.

Los ganadores de la prueba fueron:

Absoluta femenina: 
  1. Elena Cambil Medina 
  2. Maria Yolanda Fernandez 
  3. Mariola Verdejo Muñoz 

Absoluta masculino: 
  1. Daniel Garcia Gómez 
  2. Ignacio Morón Gonzalez
  3. Manuel Jabalera

Como siempre, la cena posterior a la carrera en el Restaurante El Vertical, contando y compartiendo como nos había ido a cada uno de los que nos juntamos allí fue lo mejor de todo. 


Al día siguiente, tuvimos la suerte de que el temporal desapareciera e ir a visitar con un trote de 10 km a la Virgen de las Nieves. Nuevamente un gran fin de semana de aventura en la montaña.





Visión personal de la organización y el desarrollo de la prueba


Página web (http://snowrunning.es/): Muy completa con los recorridos, perfiles, reglamento, material obligatorio y demás... La info se completa en las redes sociales en las que la organización tiene presencia estando permanentemente actualizada y manteniendo conversación fluida con los seguidores, aclarando dudas, recordando indicaciones…

Parking gratuito para la carrera y hasta las 00:30 de la noche.

Bolsa del Corredor: Completísima. La verdad es que sorprende con los pocos recursos con los que suelen contar en las competiciones de carrera por montaña. Se nota la apuesta que han hecho por esta competición los patrocinadores.

Entrega de dorsales y Briefing: A pesar de no haber estado justo en el momento de la entrega y el briefing, estuvimos en la sala y en esta ocasión, creo que la escogida fue mucho mejor que en la pasada edición. Más luz, más amplia
Recorrido: A pesar de no haber podido correr aún el trazado original, que ojala en próximas ediciones sea posible, el recorrido fue bueno. La única pega es que al ser a dos vueltas, la segunda se hace un poco pesada. No obstante, las bajadas hacen que te olvides en seguida de a pesadez de las subidas.

Controles de paso: 3 controles en el recorrido más el de la meta.

Señalización del recorrido: Cada pocos metros había banderitas pinchadas y esta vez no fueron tapadas por la ventisca. Además se contaban con banderas luminosas que se veían a pesar de la niebla. En todos los puntos controvertidos había una persona encargada de decir por dónde era.

Avituallamiento completísimo: agua, caldo, isotónico, golosinas, barritas energéticas y plátanos. No nos encontráramos con mucha aglomeración a pesar de ser más de quinientos corredores.

Animación: Un ambientazo en toda la carrera: familiares, amigos, personal de la organización, esquiadores, motos de nieve… En todo momento se veía a personal de la carrera animando y ayudando.

Entrega de premios: No estuvimos por lo que no puedo opinar, aunque supongo que sería una gran fiesta. Solo destacar que sortear los regalos de los patrocinadores en un  momento previo a la carrera fue un gran acierto ya que de esta manera no se alargaría tanto como sucedió el año pasado.

Voluntarios: ¡Qué decir de ellos! Sois los verdaderos protagonistas. No me cansaré de repetirlo en todas y cada una de las crónicas que haga de las carreras en las que participe. Solo gracias a vosotros son posibles estos eventos. Siempre tratando de ayudar y en estas condiciones… Sólo puedo decir que me siento orgullosa de este deporte en el que participo en el que  se puede contar con grandes personas que desinteresadamente hacen que esto sea posible. A pesar de las condiciones meteorológicas ellos se mantienen allí con una sonrisa y te animan. 

Voluntarias. Fotografía de Granada por el Running


De todas las imágenes que recuerdo de ellos me quedo con la de estas chicas, tiradas en la nieve, sin guantes y con una sonrisa de oreja a oreja quitando los chips de las zapatillas de los corredores. De veras: ¡Gracias, gracias, gracias!




Como resumen y conclusión, solo puedo decir que esta carrera y su organización se merece al menos una puntuación de notable  alto y agradecer a todos los que intervienen en su organización sus esfuerzos para que salga adelante y hacerla posible a pesar de las adversidades.

¿Cuántos de vosotros piensan ahora incluirla como la primera competición del año?

En mi caso, el año que viene,  tal y como prometí y salvo causas de fuerza mayor, pienso volver y esta vez ya sí que a competir y tratar de no caminar nada.

Y ahora, a por el próximo objetivo: Patones Xtrem el 15 de febrero de 2015 en Madrid