Cuesta realizar una entrada de
blog sobre tu vivencia en una carrera
de trailrunning cuando han pasado ya
casi dos semanas desde que la
corriste y más cuando estas preparándote para otra. Sin embargo
también es positivo analizar tu participación cuando ya ha pasado la euforia
en unos casos y decepción en otros, porque el tiempo de por medio hace que se vean las cosas con una mayor objetividad.
Además, escribir
esta entrada en estos momentos me hace distraer
mi mente en otra cosa que no sean los 51
km y 2.000 metros positivos (para los que creo que es un poco pronto) que me voy a cascar mañana en Álora Trail
Sierra de Aguas.
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PERFIL ÁLORA TRAIL SIERRA DE AGUAS |
Hace un tiempo que me
hice amiga de Juan Montes a través
de ese medio virtual que muchos utilizamos para compartir nuestras vivencias del trailrunning que nos tiene tan enganchados: Facebook.
Juan pertenece al Club de Atletismo Rincón de la Victoria, que como comenté en mientrada de blog de la semana pasada, es el club encargado de la gran organización de este trail que se ubica en la mismísima
ciudad de Málaga.
Antes de que me
viniera a vivir a Marbella, Juan ya
me empezó a picar para que me
animara a participar en esta carrera.
Cuando
decidimos venirnos a vivir aquí, contacté con Juan para indicarle que estaría encantada de participar en el IV Desafío
Trail la Capitana. Tuve el privilegio de ser invitada a la inscripción por la organización (que conste que solo me invitaron a
mi, Ivan se pagó su dorsal, que no están las cosas para los organizadores para
invitar a todo quisqui y se entiende perfectamente) y que desde aquí les agradezco con todo el cariño.
Al ser el trail en enero y teniendo también previsto participar en Álora Trail a
las dos semanas, el plan enfocaba
esta carrera como entrenamiento
(decía exactamente “disfrutar y hacer el mejor entrenamiento del mes”).
No tenía ni la menor idea de
cómo eran los recorridos (tecnicidad
o dureza), pensaba que iban a ser 1.000
metros de desnivel positivo (1.350 aproximadamente salieron en mi track de
movescount). Además era la primera vez que corría por monte cerca del mar, con
intensidad y con calor desde hacía ya un tiempo.
Con todo esto sólo quiero
incidir en que no fue de esas veces en
las que te vas preparando una
competición con carácter previo a modo de objetivo, estudiando perfiles o reconociendo previamente la zona y demás. No me moelesté mucho en eso y solo había echado un ojo al perfil publicado en Wikiloc.
No tenía idea de cómo se
competía por allí ni el nivel
que suele haber en la carreara. Iba a ser un entrenamiento, todo iba a ser una sorpresa.
Y MADRE MÍA SI LO FUE.
La semana previa a la carrera el entrenamiento había sido de esos en los
que hay un poco de todo: Gym,
series, bici, carrera continua… y un sólo día de descanso.
Llegó el sábado y
para evitar prisas de última hora (ya sabes lo insoportable que soy con eso de llevar un poco todo al milímetro preparado), decidimos ir a por el dorsal el día anterior a Málaga y así poder salir de casa vestidos de gala trailrunnera.
Bueno, eso yo, porque
mi compañero de baile es mucho más auténtico y las modas no van con él.
Aunque ¿quién sabe?,
tal vez las implante.
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Desastre en acción |
Allí nos dieron el
dorsal en seguida y al fin pude conocer a Juan Montes en persona, junto con
parte de los responsables de la organización. Todos muy nerviosos pero se veía
la ilusión en sus caras. Quedaban horas para su evento.
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Recogiendo el dorsal con Juan Montes |
El domingo salimos de casa y llegamos
con media hora de antelación a la hora de salida. Aparcamos sin problema en el campo de futbol donde se ubicaba la
meta y nos dirigimos al trote hacia
la salida en el paseo marítimo del Rincón de la Victoria.
Allí se agolpaban
los 750 corredores que íbamos a
presentarnos en la línea de salida.
Se echa de menos no cruzarse con amigos o caras de conocidas en las carreras, tal
y como me pasa en las carreras de Madrid
y el norte de España.
Chicos, ya estáis
tardando en apuntaros a estas del sur para salir un poco del frio (bueno, eso a
lo mejor el año que viene) y por supuesto para vernos por aquí, ¡que tiene su
puntazo!
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Antes de salir de casa rumbo al Rincón de la Victoria |
No obstante, estoy
convencida que a media que vayamos participando en carreras por Andalucía
empezaremos a ver a los habituales de éstas y haremos buenas amistades. De la
Capitana, ya nos hemos sacado varias.
En el arco de
salida, a pesar de que vayas de que es un “entrenamiento más”, el dorsal y el ambiente hacen nacer una
sensación extraña. Te sale eso del efecto dorsal: hacerlo lo mejor que se pueda y quedar lo más alto de la clasificación
posible.
La salida puntual y empezamos corriendo
por el paseo marítimo a ritmo muy vivo,
tanto que cuando llevamos un kilometro y medio me doy cuenta que tengo que bajarlo o me sacan de punto. Así que así
lo hago y veo como la cabeza de carrera se alejan muuuuuuuchooo.
Comienza a subir por
el río y empieza la verdadera
Capitana:
Serrucho de subidas bien inclinadas y bajadas técnicas
sin descanso. Perfecta para romperte las patas.
El entorno del recorrido esta seco, no sólo por la falta de lluvias,
sino porque en agosto de 2015, la zona fue azotada por un incendio.
Las subidas, caminando ya que a mis piernas
no les da para trotarlas, te ascendían a unas vistas espectaculares, y en las bajadas había que echarle un par… muy inclinadas y técnicas.
En el Kilómetro 7, cuando llevamos tan solo
unos 400 metros positivos empiezo a darme cuenta de cómo se las gastan en la
Capitana.
Comienza una bajada
de unos 3 kilómetros. Unos tramos bien complicados.
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Perfil IV Desafio Trail La Capitana |
Creo que es en ese
momento cuando se pone una chica a mi lado, a la tía se la ve disfrutar y
encantada con la carrera. Joanna creo que se llamaba. Da la casualidad de que
me conoce (imagino que por Face o por el blog) y empieza a dar voces diciendo “María
José Payno, una de las mejores… bla, bla, bla…” (yo roja como un tomate por lo
que decía y hasta me da vergüenza repetir las cosas buenas que decía,
simplemente porque no es para nada la imagen que pretendo dar: soy una
corredora popular que no se quiere comparar con nadie, solo quiere hacer la
cosas lo mejor que puede pero para nada una de las mejores de España). Le intento aclarar
que para nada soy como ella me está describiendo, que, tal y como demuestra la
posición en la que me encontraba corriendo en ese momento, que soy una
corredora más entre muchas. Exactamente igual que ella. Es entonces cuando me
dice: “¿cómo yo? Si es la primera vez que subo una montaña”. Joroba, ¡pues como
va la tía! Y dice que yo soy buena, ella es buenísima para ir a eso ritmo
charlando y corriendo por el monte.
En fin, en estas
carreras no soy mucho de hablar porque
la intensidad no me lo permite, y ahora que trato más correr que caminar, intento reservar energía. Por ello quiero que me
pase, pero Joanna se quedaba a mi lado. Es entonces cuando, disculpándome, le digo que me voy a volver a poner la música y a
seguir mi ritmo.
Joanna, siento si parecí un poco borde,
pero es que no puedo mantener una charla así y correr a un ritmo exigente (al
menos para mí).
(Joanna y yo iríamos prácticamente a la par durante toda la
carrera).
Una vez que volví a mi mundo con DJ Tiësto, comenzaba una nueva ascensión. Esperaba que tan sólo fueran
unos 400 y pico. Para después acabar con una larga bajada, con algún repechin, hasta llegar a
la meta.
LO ESPERADO NO TENIA NADA QUE VER CON LA REALIDAD.
Llevábamos un rato
ya subiendo y mi reloj marcaba unos 12 kilómetros y 800 metros de desnivel
positivo. Creo que ya lo tengo hecho.
Sin embargo, como me comentaron los corredores que llevaba detrás, quedaba lo peor.
AQUÍ VIENE, AQUÍ VIENE:
EL PETADÓN DE LA RUBIA
Hacía mucho calor y yo sÓlo había cogido un
flask de hidratación que, a pesar de ser de 500 ml, sólo lo había llenado unos 300 y para colmo no lo había ido rellenando en los avituallamientos por los que
íbamos pasando.
Comienza ya la
deshidratación que últimamente me persigue en todas las carreras que participo (A VER SI APRENDO YA DE UNA VEZ)
En esos
momentos aún me queda líquido en el flask y le pego un chupito.
Tras una bajada de
esas “fáciles” de la Capitana, comenzaba una nueva ascensión. Un kilómetro de subida con inclinaciones entre el 30 y 40%. Esa que me pensaba yo que iba a ser la
última subida para disfrutar de una bajada hasta la meta (madre mía lo que quedaba). Alcanzada la
cima de esa subida empieza una bajada
hasta el avituallamiento del km 15. Se escucha
la fiesta que tenían allí preparada como de si la meta se tratara.
Pensaba que lo que
quedaba no podía ser mucho más duro. Llevaba ya los 1.000 positivos (esto es lo
que tienen la carreras de montaña, te sorprenden y hay que estar preparado para
todo). Me quedan aún un par de sorbos en el flak (“¿para qué rellenar? Si 5,5 km es media hora corriendo por montaña…”).
Bebo bien en el avituallamiento y continuo.
Un repecho: “bueno,
es normal…”
Otro repecho: “no me
habré fijado bien en el track de wikiloc”. Ya vamos por los 1.100 metros. ¿qué
son 100 metros? Venga, que la meta está ya al finalizar la bajada que viene a
continuación.
Casi ya en el
kilómetro 17 aquello comienza subir ¡¡¡ooootra vez y muchoooooo!!!
Madre mía, qué
calor, no me queda agua, estoy sudando como un pollo y si fuerzo mucho me va a
dar un calambre en el femoral.
¡¡
Ayayayayyayayyyyy!!
Pues sí, “ajo
y agua”: comienza una subida de
aproximadamente 200 metros en un kilometro de longitud. Se me hizo eterna y
además veía como me empezaban a pasar todas. Madre mía, es en esos momentos
cuando afloran todos los sentimientos
negativos y ya lo único que
quieres es llegar a la meta.
Pero la meta era
como que no llegaba nunca y aquello no hacía más que subir.
En esa ultima
subida, hay un voluntario del Club que también conocía y me anima y además me
regala estas dos fotazos en las que vemos cómo lo estaba “sufriendo” la Rubia. Gracias Juan Olea por las fotos!
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Aquí vemos como la chica de mi izquierda me va a dar un pasadón estupendo |
A partir de ahí, sin líquido, y creyendo que ya no quedan avituallamientos, comienzo a pensar que
no me van a dar las piernas para trotar lo que quedaba.
Sin embargo, en lo
alto de otro repecho había un ángel que
daba una gran noticia. Sin dejar de animar a voces a todos los
participantes, una voluntaria nos dice que a 200 metros hay un avituallamiento
líquido. Si no me engaña la memoria sería como en el km 18,5 aproximadamente.
Allí bebí y gracias
a eso pude medio trotar los dos últimos
km que quedaban hasta la línea de meta. Un trote rancio y dejando pasar a
la gente.
Solo lo pude animar tras subir el último de los escalones (sintiendo
el calambre que amenazaba todo el tiempo) y ver a cómo te alegraban la llegada
todos los familiares, amigos, voluntarios y personal de la organización hasta
cruzar los últimos 300 metros que separaban hasta el arco de meta del IV
Desafío Trail la Capitana y que crucé con una gran sonrisa y la sensación
de haber hecho el trabajo o mejor que me dieron las piernas:
FUE EL MEJOR ENTRENAMIENTO DEL MES.
Resultado final:
2H:56’
para los 20,5 km y 1.350 metros de desnivel positivo finales. 11 de la
clasificación femenina, 5ª Senior.
Trofeo de consolación:
quedé la Tercera Senior porque los trofeos no eran acumulables entre sí, cosa
que, desde mi punto de vista, no es muy justa, pero es el Reglamento de la
Capitana quien manda.
Al ser quinta
senior, ni se me pasó por la cabeza que podía optar a trofeo y tras estar un
tiempo felicitando a la organización y compartiendo experiencias en esa
increíble fiesta que tenían montada en meta, nos fuimos (Marbella está a una
hora del Rincón de la Victoria y queríamos bebernos una cerveza sin miedo coger
el coche).
Durante el trayecto
recibí un mensaje de Juan Montes (que no leí hasta que habíamos disfrutado Ivan
y yo de nuestra recompensa en Puerto Banús) indicándome que había quedado tercera senior y que me había recogido el
el trofeo. Desde luego no podía
haber tenido mejor representante que él, pero Juan, que conste que me debes
mi trofeo de La Capitana. Ya haremos el intercambio correspondiente de la
camiseta Retos 2016 Trystrong&Ancaster Arquitectos.
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Juan Montes representándome en el podio |
Pues hasta aquí mi
experiencia personal en esta gran carrera,
un buen inicio de temporada, especialmente por poderla haber vivido y por
lo que pude aprender de ella y espero
poner en práctica mañana en I Álora Trail Sierra de Aguas:
Que las sorpresas están a la orden del día en el
trailrunning, llevar más líquido y sales y acabar lo que mejor me den las
piernas.
Y como contestaba a un buen amigo en su Pagina Oficial de Facebook Juan Carlos Fotografía (que os super recomiendo), La meta no es el final, yo espero que siempre vuelva a haber una línea de Salida.
¡Y a partir del
lunes a darle al Paddle Surf (SUP o
Stand up Paddle)! Nuevo deporte para cruzarlo con la bici y el trailrunning
y del que pronto os voy a contar muchas cosas, entre otras los beneficios que
tiene.
¡Trystrong ofrecerá cosas nuevas y diferentes!
Y se avista nuevo
proyecto de vida (junto con el de seguir formándome en Marketing digital) en el
que soy parte integrante con un pequeño porcentaje.
¿PARTICIPASTE TÚ EN EL IV DESAFÍO TRAIL LA CAPITANA?
¿COMO GESTIONAIS VOSOTROS ESTOS PETADONES?
Cuéntame tu experiencia en esta gran carrera.
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